lunes, diciembre 12, 2005

Dos problemas dos

Dos problemas dos y los dos de salud “tabaco y sobrepeso” quien nó los conoce o ha pasado por ellos no entendería lo que se siente cuando quieres dejar de fumar y tu cerebro no responde o el mono de la nicotina te recuerda constantemente “hazlo, hazlo” coge un cigarro, le tienes ahí encima del aparador y tu otro yo te dice “es el último, lo juro” solo hasta que vuelve el mono y.... Fuerza de voluntad, ayudas medicinales, terapias y un montón de remedios (unos ciertos y otros no) para que al final decidas dejarlo por un tiempo, pongamos medio año y en esa fiesta donde estabas tan alegre alguien te invitó a un cigarrillo o puro y pensaste “por un día que va a pasar” y otra vez....a empezar.
Obesidad y sobrepeso, yo fíjense, creo que es peor visto si cabe, en este tema hay mucho que hablar. Además de la salud, además de la culpabilidad, además de que todos comemos , más o menos, y hay que soportar el ver a otros comiendo, el obeso tiene añadido “el problema social discriminatorio que sufre” por todos los lados, de estética, imposible de disimular ni siquiera unos minutos, odian su cuerpo y no consiguen la paz. Dentro de las “normalidades” de ser humano, diríamos que es la gran anormalidad. ¿Sabéis que hay gente que se ríe de ellos? A mi me dan pena. Siempre pienso que Dios nos puede dar una enfermedad así, como cualquier otra. Es verdad que la mayoría de las veces es por exceso de alimentos o alimentos incorrectos, pero no siempre.
Los niños son los que peor lo tienen, ya que están en una sociedad del consumismo y no saben que les conviene y que no. Cuando se quieran dar cuenta, será tarde y pondrán remedios incorrectos como la bulimia o la anorexia y será sumar enfermedades.
Yo he sido las dos cosas, fumadora y he tenido sobrepeso, lo he superado todo, eso quiere decir que “si quieres, puedes” también es verdad que ha habido acontecimientos que han contribuido a acelerar el proceso. Posiblemente, tengo fuerza de voluntad. Yo fumaba 30 cigarros diarios “que ya son cigarros” dos años tardé en dejarlo “mentalmente” o sea, estuve a punto de caer un par de veces en ese tiempo, luego ya no, para 8 años va que lo dejé y siempre digo: que me gustaría volver a nacer para no fumar nunca, solo tengo mal recuerdo del tabaco, era una trampa maldita. El sobrepeso “gracias a Dios” nunca le sobrepasé, estaba gorda simplemente, recuerdo no hace mucho rezar" a alguien muy especial para mi y pedirle: “por favor quítame el hambre, no me dejes engordar” hay quien dice ¿Sugestión? Pudiera ser. Pero funciona ... Me han sucedido cosas en este último año que han hecho el milagro de que perdiese esos kilos de más, dejándome como nunca estuve de delgada.
No se si representaré un ejemplo, pero si yo lo he conseguido.... y hablo de los dos problemas, mi mensaje es que no solo la ayuda está aquí, también esta en las creencias de cada uno, siempre he tenido ayuda de la que no se puede ver.

2 comentarios:

aniquitita dijo...

"Si quieres, puedes", estoy totalmente de acuerdo para esto y para muchas otras cosas, el control mental y el poder de la mente es ilimitado, sin embargo, la mayoría de las personas utiliza apenas un 10% de su capacidad mental. Se recurren a parches y a otros artilugios para dejar de fumar, cuando verdaderamente la solución está en uno mismo, igual que para adelgazar, hasta que uno no se ve a si mismo y decide que no se acepta, nadie puede hacer nada para remediarlo. No hay nada imposible.

marvision dijo...

Se puede dejar el tabaco y educarse en la alimentación. Los niños son los que peor lo tienen. Sus padres, si trabajan y no están al cuidado de los pequeños, van a guarderías, luego a los colegios, se acostumbran a llegar a casa y al estar solos cogen lo primero que ven o lo que les apetece, como no hay nadie que les diga lo que tienen que comer desde pequeños...y hay empieza la rueda a girar. Cuando llegan a la pubertad se dan cuenta y es cuando empiezan los desajustes, casi siempre la bulimia y la anorexia, no lo digo yo, esto lo decía ayer un diario, pero lo creo a pies juntos.
Los mayores de edad “ si no es por enfermedad” pueden hacer algo. Cuando ven que están engordando más y más, deben hacer algo, otra cosa es estar estacionado/a, por ejm. Yo. Siempre estuve gorda pero no llegué al punto de asustar a nadie. Pretendía estar más delgada y me era difícil, porque presentaba hambre a muchas horas y era de comer frutas y verduras “gracias a Dios”. Las cantidades también importan. Una persona que sobrepase el sobrepeso debería de encendérsele una luz. Hay es donde se debe de poner el remedio, ya que pasada esa frontera el problema se desborda y hay que recurrir a la cirugía. Si no se cuida la propia persona nadie te puede ayudar.