miércoles, enero 11, 2006

PALABRAS HECHAS BELLEZA


Como ya sabéis, vengo apostillando que las religiones se han adueñado de Dios, exista o no (yo creo que si, pero ahora es irrelevante) lo importante es que sepamos que le han metido en sinagogas, mezquitas, iglesias y otros recintos, nos le han vendido como reclamo para tenernos sujetos y luego dicen de las “dictaduras”… ¿Las habrá más duras y largas que esta? Yo conozco la Religion Católica Apostolica y Romana y su dictadura muy “dura” lleva más de 2000 años sometiendo al pueblo que ellos fueron conquistando poco a poco y como tal tendrán que caer, a mi por de pronto me han ensuciado “a mi Dios” interior durante muchos años, años que no recuperaré, más, no se lo tendré en cuenta, les perdono, para que no tengan que imponerme ellos la penitencia, les ahorraré trabajo.

Un amigo de todos llamado Aleph el simio, me dio autorización para que os ponga algo sublime, bellísimo a mi entender, lo leí más de dos veces, por su delicadeza. Me dio permiso y las gracias por ser sensible. Sensible? Posiblemente cuando lo leí, considero que está cargado de ella. Lean por favor.

CARTA DE UN PADRE LAICO A SU HIJO

Yo no quiero dejarte prisionero de una organización que primero te inyecta el veneno del complejo de culpa, para decirte después que el único antitodo lo tienen ellos. No quiero que te inculquen una moral tan artera que considera más peligrosos un culo o una teta, que una pistola o un artilugio capaz de arrasar una ciudad entera.

Yo no quiero que te enseñen a dividir la humanidad en buenos y malos, en fieles e infieles, en los “nuestros” y el resto. No quiero que tiñan de pecado original tu inmaculada alma, ni que vendan tu niñez a algún desaprensivo de su organización, oculto y a salvo por su jerarquía.

Yo no quiero que maten tu rebeldía con un puñal de resignación, ni que amenacen tu bendita osadía con un infierno a su medida. No quiero que te cambien por tristeza tus toneladas de alegría, que distraigan tu mirada con el más allá del más aquí, que las promesas de vida eterna te hagan olvidar el compromiso frente a la eterna mala vida de los de siempre, que injusto sea normal y hermanos no sean todos, que de tanto mirar al cielo se te olvide el suelo.

Yo no quiero que nadie dirija tu cama, que unos hombres que viven solos te digan lo que es familia, que la justicia social es envidia, el impulso natural lascivia y la libertad pecado. No quiero verte expiar sus culpas, perdido en sus turbas, sin razón ni corazón, tan pendiente de los santos que no veas que todos los demás somos tantos, no quiero que te cambien un beso por un paraíso, ni un abrazo por un latigazo, que te sustituyan la solidaridad por la caridad.

Yo no quiero para ti ni su cielo, ni su infierno eternos, no quiero su bálsamo del no pensar, el bálsamo del perdón por nada, la cadena del complejo de culpa o el látigo del castigo divino, no quiero que compres almas por un plato de lentejas, ni que vistas a los desnudos a cambio de reemplazar al Dios que reza, para ti hijo mío, quiero paz de verdad, paz de humano, paz de hermano, amor de verdad, amor de humano, amor de hermano, esperanza de verdad, esperanza de humano, esperanza de hermano, para ti quiero todas las manos, toda la paz, todas las esperanzas y todo el amor, porque para ti deseo que todos los seres humanos sean tus hermanos, sin distinción de raza, sexo o credo, para ti quiero la plenitud de ser humano, hermano, entero y sin miedo.

FUENTE-Aleph el simio

8 comentarios:

Opalo dijo...

Sencillamente hermoso y lleno de sabiduria y verdad...tanto Aleph el simio como tu deben de ser uno de los "preferidos" de ese Dios que SI existe, nos ama a TODOS por igual y que vive dentro nuestro y en cada rincon de este mundo que CREO para nosotros.
Un abrazo .

marvision dijo...

Gracias Ópalo, en nombre de Aleph el simio y de mí. Sí, para mí dios sí existe, pero no está en ningún sitio más que en los corazones de los hombres que conformamos este misterioso planeta y su mundo. Ahora bien, como está en nuestros corazones, por lo tanto dentro de nosotros y hay que saber verle y entenderle y nuestras acciones nos acerca o nos aleja de nosotros mismos, al mismo tiempo de muestro dios, nos buscamos el cielo o en infierno nosotros mismos. Quiero decir, que si hago lo que se supone, que dentro de mí, tengo que hacer, él no me lo tendrá en cuanta. Por el contrario, si hago lo que no debo de hacer, dentro de mí, habrá un castigo personal, no necesito que nadie venga a decirme que he hecho mal, yo lo se y eso es mi propio castigo. Gracias guapa.

Opalo dijo...

Asi es querida amiga...es por eso que vemos tantas cosas bellas y otras tantas tan dolorosas realizadas "en nombre de Dios"...Si te pones a ver, cada uno muestra diferentes "facetas" de EL segun lo que tiene dentro: la alegria, la paz, la tristeza, la amargura, la desolacion...Y es que Dios es TODO, absolutamente todo lo que existe.

El Orbe dijo...

El egoísmo, la prepotencia, la vanidad y el desprecio por cualquier opinión que no sea la de uno mismo que destila la idea de que con nuestro propio juicio basta para evaluar nuestros propios actos es sencillamente repugnante. Sin embargo tratándose de un sujeto que a menudo pervierte conceptos como el amor, el respeto o la SINCERIDAD convirtiéndolos en obscenidades cotidianas no debería de sorprenderme. No lo hace, puesto que, lamentablemente, soy un iniciado en ver como se contaminan esos conceptos, aunque desconozco el motivo. Cuanto egoísmo y cuanta prepotencia decir que, y cito: "no necesito que nadie venga a decirme que he hecho mal, yo lo se...".

Decía Flaubert que, y cito:
"Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos."

Seguro que la felicidad reina en vuestras vidas, lo cual celebro, salvo que no esteis bien de salud.

marvision dijo...

Amor, respeto y sinceridad….Sin comentarios ya.
Orbe, “no necesito que nadie venga a decirme que he hecho mal, yo lo se…” ¿Y? Yo se que hago mal a veces y rectifico. ¿Tu no sabes cuando haces mal?
De lo que decía Flaubert, ninguna de las tres y la peor la salud, que yo tengo “pero tu sabes que no reina en mi casa” desafortunado comentario.
En cuanto a la felicidad……¿Hace falta hablar?

El Orbe dijo...

Como siempre, palabras vacuas, sin fundamento de ningún tipo y fingidas hasta el extremo.
Sobre el tema de la salud, sin duda el autor del post no es aquel al que no acompaña la misma, desafortunadamente. Es muy sucio desviar un comentario dirigido a los autores del artículo aberrante hacia quien no puede defenderse, en un vano intento de escudarse detrás de esa persona que merece todo mi respeto. Que yo sí se lo que es. Pero ya no me sorprende nada.

marvision dijo...

Palabras vacuas, fingidas, una vez más, hay que dejarlo como está, NO? Lo de la salud, te luces, yo ya se que aprecias a quien no se puede defender. (Pero eres capaz de decir y cito; ..la salud, sin duda el autor del post no es aquel al que no a compaña la misma, DESAFORTUNADAMENTE.) Te has vuelto a lucir, otro desafortunado comentario.
Orbe, no vas a conseguir lo que buscas.

El Orbe dijo...

El orbe no busca nada. O si lo busca es claro que no esta por aqui. No se puede cuantificar la indiferencia que me produce todo esto, infinito -1. Aclarar que aunque me es irrelevante la opinion de los acolitos que pululan por aqui, lo de la salud no es en relacion de la persona que citas. Es muy feo que utilices a alguien que presenta esa discapacidad y que encima es para ti quien es para defenderte. Hazte mirar esas actitudes.
Hala. A lo tuyo.