jueves, enero 26, 2006

Yo estuve allí - capítulo IV

Busco la imprenta, no se si tendrá la casa algún cartel donde yo reconocerla, bueno, no tengo nada que hacer, pasearé y seguro que doy con ella. Están las calles vacías, los que no están en la Fiesta, están descansando la siesta para luego salir a divertirse, da gusto ver la tarde tan calurosa, el paisaje llega hasta la ladera y se ve brumosa a causa de los rayos del sol, por cierto ¡Que calor! Estamos en invierno y …no entiendo nada, pero me gusta, es agradable andar entre los árboles, haciendo entre sol y sombra algo tan bueno que se puede una pasar aquí toda la vida “me siento bien” paz, esto también lo respiro, bueno ya ha pasado mucho tiempo y no encuentro la imprenta o alguna señal de donde pudiera estar, ¡Hombre! Mira quien viene por allí, el chico, el que me dio el periódico, el sabrá donde es, ¡seguro! le preguntaré. Viene como siempre, ensimismado, pensativo y con paso firme, desde luego sabe donde va, no vacila al andar, ni mira para los lados distraído, no, no, va con paso seguro, tiene una talla normal “proporcionada” todo él, pelo rizado y moreno, nariz generosa y bien formada, boca carnosa, rictus aniñado y de travieso, sus ojos… ¡Sus ojos! ¡Son…. ahora que me doy cuenta, las veces que me he cruzado con él, me ha mirado y tengo “esa” sensación “de traspaso” su mirada atrae y atraviesa, sí, me ha impactado su mirada de absorción, sin embargo, ¡Hasta ahora no me había dado cuenta! y de repente…. ha sido lo que más recuerdo….Que raro ahora que lo pienso, ¡Me ha mirado y no me ha visto! Se le ve seguro de si, pero veo que le pasa algo….no se ¿Algo que ha perdido? Y si no ha perdido nada ¿Quizá busca algo? Algo que no tiene. Cualquier cosa puede ser. Nunca le he visto sonreír, será porque siempre le veo absorto, pensativo…., Bien ¡Ya llega! Ahora le abordo y le pregunto….Chico me puedes decir donde está la Impret….¡Anda! Ha pasado de largo y no para, yo grito ¡Chico, chico! nada, no me oye o no me quiere oír….¡Espera! Se para y vuelve la cara hacia mi, me SONRIE, me ha sonreído, nunca vi nada igual, ME HE QUEDADO PETRIFICADA, cuando me ha sonreído, al hacerlo, se ha abierto un mundo de color en él, nunca vi una sonrisa más extraordinaria y generosa, como si viviera el cielo en ella, por unos instantes “el mundo se ha detenido” (Él parado y mirándome como si no me viera y yo perdida en su sonrisa) ¡Ahí, podía haberse acabado el mundo! Al menos para mí. Nunca me sentí más en la “gloria” Él me sacó del éxtasis al girarse y seguir, yo detrás como si dependiera de él desde ese momento, podía haber seguido al fin del mundo detrás de él no tenía el conocimiento de saber que hacía desde que me sonrió, ni pensar, ni recordar, ni mirar, solo detrás de él. De pronto se paró y entró en una casa oscura y yo detrás, al atravesar el portón, la luz de mis ojos tardaron unos instantes en adaptarse a la oscuridad del recinto, cuando vi lo suficiente, me encontré entre planchas, tintas, máquinas de imprenta, logotipos, tampones y otros componentes de escrituras pero yo buscaba ¡al chico! él no estaba, que hacía yo allí, solo le buscaba a él y empezaba a angustiarme el no verle ¡Que hacía yo allí! ¡Que hacía yo allí! Chico, chico, ¿Donde estas? No le veo. Busqué pero no estaba allí, el habitáculo no tenía más salida ni puertas y los enseres estaban despejados, imposible no verle, solo había un señor imprimiendo algo allá al fondo, nada le pregunté y nada me dijo, no recuerdo por qué estaba aquí, yo estaba buscando al chico, al chico que me “sonrió” y no le veo. Salí de allí y el sol me volvió a cegar, ahora por lo contrario, tanta oscuridad y el sol a esas horas esta en lo más álgido cayendo de plano, yo buscaba al chico, el tenía la clave de todo, ahora me daba cuenta, él sabía que hacía yo allí, tenía que encontrarle, tanto vagué por las calles buscándole que no recuerdo las horas que pasaron, pero seguro que fueron muchas, de repente me encontré al sol dando las buenas noches por las montañas a través, y me di cuenta que era el ocaso y seguía buscando ¡al chico! ahora estaba segura de que el tenía las claves del enigma en el cual me sentía inmersa, solo recuerdo excitación, ansiedad y fijación, no recuerdo que hacía allí si no era volver a encontrarme con él y preguntarle, tampoco sabía que preguntarle ya que no sabía quien era, ni donde estaba, ni donde vivía, ¡nada! no sabía de él nada, pero no importaba era a él al que buscaba. Llegue paseando absorta, metida en mi obsesión hasta que topé con la Fiesta, otra vez, ahora lo miraba de otro modo, ya no tenía la magia que me invadió por la mañana, la gente solo era búsqueda, le buscaba entre todos y cada uno de los muchachos y jóvenes. Solo su imagen “era mi espejo” y Él me veía. Al no verle, ni me encontraba, ni le encontraba a él.
Continuará...

5 comentarios:

Sr. Santana dijo...

interesante!!

saludos

***J@n¡*** dijo...

Pasaba por aquí... Saludos... Y chevere el post...

Besitos...

Maha dijo...

Vaya lugar al que te fuiste mi querida Marvisión (tu entiendes)...... estoy ansiosa por saber el "significado" de tu experiencia..... nos tienes a todos intrigados.......
El es la clave....¿que conexion tendra el contigo?..... o ¿que querrá decirte?... aunque sea sin palabras!!!.....

Espero la proxima parte.....
un beso enorme para tu corazoncito...... y lo del correo estoy esperando el "momento".... porque siento la necesidad de hacerlo "no se porque"..... quizás porque intuyo que tu entenderás.....

Un Abrazo

Opalo dijo...

Hola Marvision:

Pues vaya que yo tambien estoy esperando saber quien es ese ser poco menos que "celestial", no nos hagas esperar mucho por favor...
Un besito

Maha dijo...

Mi Querida marvisión..... te acabo de enviar un correo..... como lo prometí y lo deseaba hacer.....

Avisame por favor si no te llega...

un beso inmenso para tí......