miércoles, mayo 24, 2006

Las cosas no son lo que parecen

Esta noche, no he pegado un ojo, anoche me acosté mal y me he levantado bien y pronto, claro como no podía dormir…Esta noche he comprendido algo y es que, “las cosas no son lo que parecen”. Llevo mucho tiempo sabiéndolo, pero me cuesta reconocerlo, soy humana. La mente, los ojos, la comida de coco, todo tira mucho y aunque se donde está mi sitio y donde debo mirar…repito, soy humana y tiendo a sentir lo de siempre, lo que siempre hemos hecho mal.

Voy a contar una historia que he leído en algún blog hace un tiempo y le va bien a lo que me refiero.

Salieron del cielo dos ángeles en dirección a la tierra, uno anciano y otro muy joven, era ya de noche y estaban cansados cuando llegaron a casa de un rico y llamaron a la puerta. Salió un señor y su señora y les preguntó que qué querían. Los ángeles dijeron al amo de la casa que tenían hambre y sueño y si les podía alojar en su casa. El dueño de la casa les dijo que sería en el cobertizo, donde guardaba las herramientas y que no les daba nada de comer, no se fiaba de nadie por si le robaban. Los ángeles se quedaron en el cobertizo, pero a media noche el joven vio al anciano tapar un agujero que había en la pared y le dijo, ¿Por qué les estás haciendo este favor después de cómo nos han tratado? Y el ángel mayor le dijo al joven, “las cosas no son lo que parecen” y no le dijo más.

A la mañana siguiente se marcharon y caminaron toda la jornada, por la noche de nuevo llamaron a una casa, pero a diferencia de la noche anterior aquí vivía un hombre muy pobre con su esposa, los ángeles llamaron a la puerta y el amo les mandó entrar en ella, no había mas que una habitación donde cocinaban y dormían, tenían dos cuencos con un poco de sopa y la esposa buscó otros dos cuencos y lo repartió para los cuatro, llegó la hora de dormir y los amos de la casa dijeron a las ángeles que durmieran en la casita, en su cama y ellos se irían a dormir con la vaca al cobertizo que estaba de parto. Los ángeles durmieron bien en la cama y por la mañana al levantarse se encontraron a los amos de la casa envueltos en lágrimas, se había muerto la vaca y era su único sustento.

Los ángeles los consolaron y se despidieron de ellos, cuando estaban lo suficientemente lejos el ángel joven dijo al anciano: Quiero hablar contigo, no está bien esto que ha pasado. Y dijo el ángel mayor, ¿A que te refieres? Dijo el joven: Los amos ricos nos trataron mal y tú les tapaste el boquete del cobertizo. Sin embargo a los amos pobres que tan bien nos han tratado, les has dejado en la miseria más dura, ya que has permitido que muriera su vaca y era lo único que tenían…

Entonces habló el ángel anciano y dijo: “Las cosas no son lo que parecen”, siéntate y te contaré.

Al matrimonio rico que nos trató tan mal le cerré el boquete de la pared, pero antes metí todo el dinero que había en la casa para que no pudieran encontrarlo nunca, ya que eran unos avaros.

Al matrimonio pobre que con tanto cariño nos trató, cuando estábamos dormidos, vi que llegaba el ángel de la muerte a llevarse a la esposa, entonces me levanté y le dije que se llevara a la vaca, tras contarle como eran de buenos y el ángel de la muerte así lo hizo…

“Ves como las cosas no son lo que parecen”? Bonita historia, he?

Así es, Dios escribe derecho con renglones torcidos y esta noche yo también lo he notado. Solo vemos lo fácil lo superficial y nos perdemos lo bueno, que está, pero nos empeñamos en no mirar.

No está tampoco para todos los ojos, ni para todos los oídos, a veces escuchas “cierra”, y están diciéndote “abre”, solo hay que saber escuchar. La materia es la culpable y nosotros que estamos mal acostumbrados. Caer y levantarse, una y otra vez. No prejuzgar, ya vemos que “las cosas no son lo que parecen”

6 comentarios:

Aire dijo...

Hola amiga, me gusto mucho esta historia, en especial porque nos da una leccion importante tambien. Si tan solo vieramos las cosas como son (realidades, hechos, verdades) y no la decoramos porque solo vemos el empaque que queremos conservar, que distinto seria todo. Nosotros muchas veces manipulamos el significado de las cosas a nuestra conveniencia y eso es lo que nos ciega. Tambien reconozco que existen personas que pueden ver muchas cosas en otras personas y situaciones gracias a su elevada espiritualidad y sus conocimientos.
Un saludo para ti y un abrazo grande, cuidate mucho linda! Gracias por esta historia.

yoymimismo dijo...

No, no son lo que parecen...Certifico por mi vida, que detrás de todo lo que hacemos hay una mano y una voluntad mayor que nos lleva por los caminos que hemos de transitar para aprender lo que hemos de aprender...

Besos,

Isaac

Opalo dijo...

Efectivamente, las cosas no son lo que parecen, por eso hay que aprender a mirar MAS ALLA, con los ojos del corazon...
Tengo problemas con el email, espero que pronto se arreglen. Cariños

alegriadequerer dijo...

wao que historia mas hermosa amiga excelente pot gracias por estar en mi casita de alegria aqui estare de buelta

me gusto esta frace


Así es, Dios escribe derecho con renglones torcidos y esta noche yo también lo he notado. Solo vemos lo fácil lo superficial y nos perdemos lo bueno, que está, pero nos empeñamos en no mirar.

un beso con la mejor
ALEGRIADEQUERER

Pryncesazul dijo...

Es verdad en todo lo que escribes, hermosa historia, las cosas no siempre son lo que parecen, ya habia leido esta historia y otra k despues te la paso por correo, por cierto cual es tu dirección?, el mio es jaq18@hotmail.com, nos leemos, cuidate mucho, sonrie, besos y abrazos
bye

Anónimo dijo...

I say briefly: Best! Useful information. Good job guys.
»