domingo, mayo 14, 2006

Por mis actos seré reconocida

Hay actos en las personas que dicen mucho de quienes somos o como somos. He aprendido a observar a la gente, (posiblemente, alguien me observará a mi), pero por de pronto viendo como nuestros semejantes se comportan, me ayuda a cambiar o a tener más cuidado con mis propios actos y ha ver el grado de deshumanización que hay.
Iba el otro día un hombre de cierta edad paseando con su bastón y se encontró con un caracol, con la punta de su bastón lo aplastó hasta reducirlo a masa licuosa, siguió más adelante donde hay un césped con margaritas silvestres y pasó el bastón por ellas rompiéndolas de su tallo, unas cuantas veces….¿Que importancia puede tener esto? No parece una gran pérdida material verdad? Cuantas cosas malas hay ciertamente y hechas con mucha mala intención…no me refiero a la importancia como tal y si al acto en sí. El ser humano puede descargar su mal humor, ira, odio, su dolor, su malestar, su estrés en unas simples criaturas que no se metieron con él, pero que él ha sentido la satisfacción de destruir, solo por el mero hecho de autosatisfacerse, de descargarse…A mi me dice mucho acerca de ese ser humano, seguro que no es mala persona, pero carece de sensibilidad, de respeto y eso le quita valor a la persona. Así se empieza siempre, por una tontería y el respeto es una línea muy frágil, romperla significa avanzar en el mal.

Un ejemplo:. A un hombre le recomendaron para el aburrimiento y la tristeza que tocara el piano, se compró uno y al cabo de dos meses le dijo al amigo que le había recomendado, lo siguiente: Le toco todos los días, por las patas, paso la mano por la madera, por los laterales, por arriba, por abajo y hasta le abro una puertecita y le miro los dientes…., me sonríe, pero cuando le toco un diente “se queja” y me quedo más triste todavía.

Todo lo que vemos es diferente para una persona y otra, lo que para una está bien para otra está mal y según con el cristal con que se mire. Si analizamos el ejemplo vemos que ese hombre no sabía tocar el piano o….todo lo contrario. Para él el piano tenía una expresión diferente, el piano estaba lleno de vida, no era un simple objeto, su sensibilidad le hizo ver en el piano a alguien que sonreía y se quejaba, por eso le respetaba. Las actitudes pueden ser variadas y da igual como encaremos un tema y como lo veamos, pero la base está en el respeto, en la sensibilidad. Para mi, tanto respeto y sensibilidad tiene el que hace tocar el piano construyendo buena música, como este señor que también denotó los mismos valores hacia el piano, lo importante es la base. Pero vemos que el que lo toca haciendo música le cura el aburrimiento, le relaja, le hace creativo, etc…y el otro señor que lo tocaba, pero por fuera y creía que se quejaba al tocar una tecla,….se ponía más triste al pensar que le dolía al piano. Todos somos diferentes y las mismas cosas no nos impactan por igual, diferencias culturales, épocas, en fin, tener o no tener perjuicios, etc… lo que a uno le parece sublime a otro pudiera no parecérselo, sin embargo, sí tiene que prevalecer un principio y es los valores de cada uno. Tu respeto y el mío tienen que ser iguales, partiendo de cada uno. Una flor puede ser un regalo para tu madre y ser un bonito acto el quitarla del jardín. Todo está en el fin. Siempre sabiendo que la flor es un ser vivo. Romper una flor para nada, por nada y con ningún propósito, es no tener conciencia o no querer tenerla.

Cada acto nuestro debe ser valorado por nosotros, es nuestra tarjeta de visita y debemos cuidarla, si respetamos nos respetaremos.

10 comentarios:

sagarmat dijo...

Buen post, amiga Marvisión.
Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices....

saludos

Agustin dijo...

Ser a veces alguien, que desearia que "Esa" persona en especial pienso como me siento, aclarandoq ue cuando siento, me voy a desmedida, y ese pensar de pensares provoca que exija mucho dando poco, o desbordando donde no debo, ya no debo ser asi, tengo que mirar oir, "Observar", saludos para ti.


Agustin.

Jessica dijo...

A veces nos cuesta pensar en los otros en decisiones que tomamos día a día. Hay que luchar contra ese egoísmo involuntario que no es más que nuestra incapacidad de ponernos en el lugar de los otros siempre, incluyendo flores y caracoles. A propósito, me parece que esa flor es del desierto florido de nuestra región.

Opalo dijo...

Asi es amiga...una de las cosas de las que mas adolece el mundo es de SENSIBILIDAD...A muy pocas personas les importa una flor o un animal, de ahi que sea tan dificl conseguir que nos tratemos con "amor" unos con los otros.
Muy buen post :)

Sacri dijo...

El ser humano puede descargar su mal humor, su rábia, su ira, etc., con todo lo que le rodea, ya sea persona animal o cosa, cada vez hay menos sensibilidad y menos compañerismo,si vemos que una persona se cae, el lugar de ir a ver si le ha pasado algo, nos empezamos a reir, y hasta en el trabajo sienten envidia de ti, simplemente porque caes bien a otras personas.Por suerte, no todos somos iguales y sabemos respetar a los demás.

Un saludo

Matego dijo...

No desesperes Mar. No te desgastes en batallas que no te pertenecen, suficiente tenemos con la propia. Ten paciencia porque no sabemos con certeza el plan divino que eligió esa persona antes de llegar a este mundo que ahora le hace actuar así. No sabemos si aquello que creemos como inconsciente lo llevará a la conciencia que tanto ansía su ser. Muchas veces para ser un hombre de paz es necesario ir a la guerra. Necesitamos experimetar todos los estados de ser, incluso los que consideramos faltos de valor como otros ya lo hicieron para llegar a la luz (Siddhartha Gautama o San Agustin de Hipona).

Un abrazo

TIFY dijo...

hello marvi..
que buen post y definitivamente las cosas son dependiendo del cristal con el que se les mire..
y definitivamente lo que nos parece mal, puede no ser lo tanto para otros. y lo viceversa con algunas cosas que parecen en nuestros criterios algo bueno..
el problema es que aveces utilziamos la ley del famoso embudo y queremos casi todo lo ancho para nosotros y lo angosto para los demas..
si tal vez dejaramos muchas veces de ver y sentir y eso y nos colocaramos en el lugar del otro. la vida seria distinta..
buen post amiga MARVI..

PD. COMO SIGUES NENA?? espero ya estes mejor.. yo si ando medio melancolica.. cosillas del corazon, pero n o hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista,. asi que a seguir batallandopor la vida..
saluldos. y abrazos

Aire dijo...

Que buen post Mar, este tema de la sensibilidad por lo ajeno y por lo propio es un tema que se deberia tratar con seriedad, incluso pienso que desde pequenos se nos deberia educar sobre eso, tanto asi como las matematicas y los cursos de historia, lenguaje o arte, este es un tema de valores que no todos reciben bien en casa -desafortunadamente-. Asi evitariamos tantas agresiones tanto vervales como fisicas y mas todavia.

Teculio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Teculio dijo...

Sí enseñamos a respetar, RESPETANDO... entonces nos respetarán.

Decía el gran prócer mejicano don Benito Juárez:
"El respeto al derecho ajeno, tanto entre las naciones como entre los pueblos y los individuos, es la PAZ"

Saludos mi querida Marvisión del
Indio Jiñocuago