martes, septiembre 19, 2006

LA MIRADA DEL MAR

Todos trabajamos, unos en unas cosas y otros en otras, todo el mundo hace su trabajo lo mejor que puede o al menos lo intenta, algunos somos más afortunados que otros en nuestro día a día.

Ayer he visto en un programa de TV “Documentos de TV” la vida y vicisitudes de los marineros, esos seres humano que salen a pescar en su barco y permanecen 20 días en alta mar, para regresar luego tres o cuatro días al lado de su familia y de nuevo otros 20 días fuera... y así toda la vida.

Salen a pescar, si pescan comen y si no pescan no traen nada a casa, pero trabajar han trabajado. Viven apartados de sus familias, sin ver crecer a sus hijos, sin vivir con sus mujeres, sin conocer el día a día familiar, para traer algo de comer a sus casas. Comen siempre fuera, pasan frío, miles de riesgos, abnegación, disciplina, soledad, soledad...soledad. Toda una vida de soledad, de mutilación, resignación (que palabra más horrible).

Diríamos, si solo fueran ellos los castigados a esa vida miserable...pero no, sus mujeres se quedan casi peor. No solo porque se van 20 días, sino porque no saben nada de sus maridos en ese tiempo, si están bien o mal. A lo mejor una llamada o ninguna a veces. Ayer vimos como algunas no duermen cuando hay tormenta o fuertes vientos, se pasan llorando y rezando casi toda la vida, criando a sus hijos y mirando el mar, a ver cuando les devuelven a sus maridos, hijos, hermanos, padres...Sus hijos también viven los desastres y carencias de un padre, que no suele estar ni siquiera en el momento de llegar éste al mundo, y que cuando vuelve se pasa 3 o cuatro días de cada mes descansando y preparándose para la nueva marcha. Ayer vi dolor en los hombre, en las mujeres y en los niños, al menos vi eso que es el desencanto de no tener otra salida más que seguir “tirando”. Una mujer, solo quería que se jubilara su esposo para poder vivir, tenía 53 años y estaba esperando a tener 55 para poder hacerlo. NO tuvo viaje de novios y solo recuerda haber ido de excursión una vez cuatro días con su esposo en toda una vida. Amarga vida.

Me impactó, así es. Vi merluza de pincho (muy apreciada aquí en España) besugo, mero, y otras especies de pescado muy apreciadas. Nunca pensé que me impactara tanto. Se que cuando vaya al mercado a comprar unas rodajas de merluza o unos filetes de mero, nunca podré olvidar que si no es por esos hombres yo no lo como y pensar en ello y lo mal que lo pasan para traerlo...No, nunca volveré a quejarme del precio, porque poder dar a mi hijo un beso cuando yo quiera no tiene precio y ellos, esos hombres, no pueden hacerlo todos los días, no me quejaré más. Lo compraré o no, pero no me pienso quejar. No hay nada como la libertad y ello no la tienen. Están allí, en un barco a expensas de la pesca, del tiempo, del frío, del enclaustramiento, de la soledad, caras de lástima, de añoranza, de vacío, de hastío.

Me quedo como aquella esposa y madre que se quedó mirando el mar, viendo como su hijo y marido se iban por 20 días -y eso si todo iba bien-, la mirada perdida....


LA MIRADA DEL MAR
Ese barco rojo que zarpa del muelle
Y se va surcando el mar azul
Me esperan grises días
Velas amarillas de pánico
Por no querer ver tormentas negras
Y vestir de llorosos añiles
Si, aún tengo la verde esperanza
En oro y plata bañar mis sueños
Sueños que se lleva ese barco
Ese barco rojo que zarpa del muelle....
En el va mi corazón.

17 comentarios:

alma dijo...

La verdad es que no es una vida fácil...y sin embargo los oyes hablar del mar...

foton dijo...

Hay faenas que son muy dificiles de hacer y piden de la persona muchas energias tanto fisicas como espirituales. Esta es una de ellas.

En Chile es igual. Aunque tenemos la suerte de tener un Oceano muy fertil, por lo que los barcos no se mantienen en alta mar por tantos dias. Pero igual es una faena que exige resignacion y fuerza de alma.

Un abrazo.

marvision dijo...

Esto corresponde al post anterior

PERSÉFORE, OLIE, ÓPALO, BOHEMIA, ANGEL, GLAUCA, MENTESUELTA, DOBLE VISIÓN, MISS MIYER, DANIELLHA, HELLO.
Gracias por vuestros comentarios y estad seguras que yo no utilizaré los insultos, no son mi estilo. O quiero a todos/as

Y a los que leéis y no comentáis lo mismo, os quiero a todos.

marvision dijo...

ALMA: Aman el mar, si no como iban a estar tanto tiempo, toda la vida....es de esclavos, un saludo.
FOTÓN: Te digo lo mismo, es un trabajo ingrato, no por su dureza, sino por el aislamiento al que son sometidos, todos los trabajos pueden ser duros, pero el no tener una vida “normal” es algo que yo no veo bien. Tengo empatía y me pongo en su pellejo, lo pasé mal es otro día viéndolo. Un abrazo para ti

nika dijo...

me ha conmovido enterarme de esto, es decir, quizás todos tengamos una idea vaga de la vida de los pescadores, pero lo cierto es que no sabemos de sus tristezas, de sus soledades, de sus familias, y esa mirada de mujer mirando al mar, esperando, esperando...

a veces me digo: uno no sabe de dónde le vienen las cosas, es decir, nos sentamos a comer un buen pescado y no sabemos en realidad cómo llegó a nuestro plato, qué historia hay detrás de ese alimento que vamos a consumir.

gracias por compartir esta reflexión.

abrazos
.
.
.

ElJose dijo...

Hola Mar

Al leer esto he pensado como muchas veces, para que leer, para que enterarse de cosas que no estan a la mano de uno y que no forman parte de nuestras vivencias, es egoista lo se, pero reacciono y es precisamente por algo, enterarnos nos permite hacer un ejercicio muy simple, situarnos en una escalera, seguramente veremos que estamos lejos de la parte mas alta de ella, pero sin duda nos damos cuanto de que mas lejos aun estamos de la parte mas baja al inclinar la cabeza... Asi es que como bien dices, no nos quejemos, eso ayuda a que no me queje y me da fuerzas para esmerarme mas en el presente, responder el llamado de un amigo, en volver a casa y dar un beso a mis seres queridos.

Te dejo un gran beso

He aprendido tanto lo importante que es salirnos mas seguido de nosotros mismos, y mirar a los que nos rodean.

Aire dijo...

La historia que nos cuentas especificamente de los pescadores, la verdad es muy sacrificada. Valorar su trabajo es lo que a todos nos falta, en mi pais es muy economico el pescado, si, el precio de su trabajo es importante, pero no solo eso lo es.

Recibe un abrazo querida amiga siempre mostrandonos casos muy particulares de la realidad.

Olie dijo...

Amiga:

Neruda escribió una vez que los marineros "besan y se van". Creo que el trabajo es más sacrificado para la familia que para el viajero.
Se me ocurre que para realizar esas labores es necesaria una buena dosis de pasión por lo que se hace.
Lo lamentable es, sin duda, que la familia queda a la deriva y se distorsiona.
En todo caso, gracias a Dios que pueden jubilar relativamente jóvenes.
Saludos. Lindo post para pensar.
olie

20-9-2006

Matego dijo...

Nadie hace nada que no quiera hacer. Siempre tendremos la posibilidad de elegir y una vez hecho esto debemos asumir la responsabilidad de cada uno de nuestros actos. Si alguna vez hemos de detenernos a mitad del camino que sea de espaldas a lo andado y de frente a lo que debamos andar. La vida nos pasa en un segundo así que no hay tiempo para lamentarse de otros y mucho menos de nosotros mismos. Estos pescadores tal vez estén más conscientes de la fugacidad del tiempo y ello los ha enseñado a apreciar y a disfrutar de cada momento como si este fuera el último que tienen con los seres que aman. Es muy posible que su vida sea más plena que la de otros que conocemos. Su vida puede ser tan maravillosa como ellos se lo propongan. La felicidad es una elección de ser.

Un abrazo Mar.

Julio César dijo...

La parte mojada de esa mirada es la que hace que uno se vaya navegando muy lejos...

Muy lejos...

Teculio dijo...

Soy un apasionado por la pesca, verdaderamente disfruto de esa actividad cuando tengo oportunidad de dedicarme a ella, es una de mis grandes aficiones. Por supuesto que conozco el oficio y se las dificultades y sacrificios que significa dedicarse a ese quehacer profesionalmente, pero la verdad es que lo que se aprende compensa. Creo que si no fuera un trotamundos empedernido me dedicaría a pescar de por vida.

Pescar dicen que es un deporte
pero pescar es más bien un vicio
que muchos lo cogen como oficio
si, lo uno o lo otro no es que importe

mas para el niños costero ese es su norte
y sueña con el día en que será marinero

Y con su amor en un rosado pesquero
bajo el rutilante sol de la mañana,
adornado con la bandera mexicana
pescará en las aguas del mundo entero

Te dejo un abrazo Marvisión, me agrado mucho tenerte por mi palenque
Ya sabes con el cariño de siempre te saluda el indio

Jiñocuago

Bohemia dijo...

Mi abuelo fue marinero, mi tío también y mi padre lo fue pero decidió cambiar su rumbo, aspiraba a otra cosa y lo consiguó. La cultura marinera me llega y se las viscitudes que se pasa y lo duro que es como oficio, y de igual modo te digo que cuando los oyes hablar en muchos casos te sorprende la pasión. Un abrazo

Princesa Dariak dijo...

Todo lo que usamos redunda en trabajo para aquellos que lo han construido. Algunos mas otros menos, algunos con tareas insanas otros... otros no tanto...
Lo bueno es darse cuenta y valorar cada tarea...

Un abrazo de Luz.

MentesSueltas dijo...

Excelente tu articulo, pienso que conociendo en profundidad los temas, podemos opinar mejor. Creo que conocer es la clave... me gustó mucho.

Dejo un abrazote.

MentesSueltas

angeluco10 dijo...

El trabajo de marinero es muy duro y muy sacrificado.No es el único,hay tantos...ahora se me ocurre el trabajo de la construcción,por ejemplo,haga calor o frío trabajan a la intemperie y su futuro es una vejez temprana y dolorida.
Yo tengo suerte de tener un trabajo relativamente fácil,en realidad creo que es uno de los trabajos más sencillos que hay y por eso me desespera ver a mi alrededor tanta gente "inutil".
No sé a veces pienso que son inútiles para un trabajo fácil pero que tal vez en otro (tal vez marineros) darían el callo.
Un saludo marvisión.

doble visión dijo...

Es cierto, muy cierto lo que decis de los pescadores. No hay que confundirlos con los marineros, que son otra raza, y más afortunada (tienen un amor en cada puerto).
Tambien me ha impactado, la vida de las mariscadoras y la de los percebeiros, que arriesgan su vida como ninguno para juntar una bolsa de percebes.
Una vez hable con ellos en la isla de Ons, en la ria de Pontevedra.
Es un tema interesante.

beso
marcelo

Glauca dijo...

lA VIDA ES DURA PARA UNA GRAN PARTE DE LOS SERES HUMANOS, UNOS HAN DE VÉRSELAS A SOLAS CON LAS AGUAS, OTROS CON LA TIERRA, OTROS SE ENCUENTRAN PERDIDOS EN UN ÁRIDO MAR DE GENTES SIN SENTIMIENTOS NI ESCRÚPULOS. lO IMPORTANTE ES AGUANTAR Y NO ZOZOBRAR, CONSEGUIR LLEGAR A LA ORILLA cargado de sueños para realizar!!!.

Vaya, veo que no quité las mayúsculas...

Besazos.