viernes, enero 26, 2007

Sí, siempre estás

¿Seremos capaces de ser flexibles ante el daño? Debemos serlo. No seria inteligente ponerse a la altura del que lo causa. Ayer he leído la historia de nuestro amigo Giroaj y pienso que el “Diablo” es un buen tipo, listo y con gran humor.

Un tipo que pone a prueba a los “tontos humanos”. El diablo nos dice a cada momento: Tu veras, si me devuelves la ofensa, será porque no estas preparado para combatirme, mi obligación es provocarte y la tuya “comprender”.

No voy a ir donde este el ladrón…ni donde se que puede haber un peligro….sin embargo, si me apuntan con un arma y me dañan, es el destino, mi destino. Si me roban, es que ese dinero y lo que sea que me roben, no es mío. (por el motivo que sea) Debo dar gracias al cielo porque así lo comprendo. No importa demasiado el daño, si no hago de ello mi cruz. Si lo doy solo la importancia mínima y entiendo que debió ser así por algo…Repito, no me voy a meter en trifulcas, trataré de evitarlas, pero si me pescan desprevenida, quiero no ser absorbida por el pánico ni olvidar este mensaje, (que le escribo para mí en primera persona).

Este mensaje es un mensaje de dejarse llevar por lo que haya. Cuantas veces decimos, ¿Por qué pasaría yo por allí?, o por el contrario… ¿Qué hizo que no pasara por allí? Es lo mismo, pasamos por donde debemos pasar y solo podemos hacer una cosa, “entender”, pase lo que pase. Nadie muere hasta que Dios no quiere. Nada pasa si no debe pasar.

Dar lo mejor que tenemos, eso es sabio. Perdonarnos y perdonar a todo el que desea hacer daño o creamos que nos hizo daño, mejor aún. Cuando creen hacer daño los que dañan, y la persona dañada no siente daño…es que está comprendiendo. Eso desarma al que trata de dañar, porque comprende que el mal solo está en el coco. No hay mal, solo hay incomprensión. Nos enseñaron que esto está mal y aquello bien, perjuicios y topes que no son lógicos. Nadie me puede dañar si alguien me dice “tranquila que todo está bien”. Es Ese

Ese que está cuando necesito ayuda. Ese que no hace más que darme lecciones de amor entre bambalinas. Ese que me manda pruebas para que yo las pase. Ese que siempre está. Ese que me acompaña al mercado, al paseo, al mundo y duerme en mí, enrollado en mi corazón. Ese que siento con calor en el pecho. Ese que de vez en cuando me dice: “despierta”, que te quedas en los brazos de Morfeo. Ese que me pone entre disyuntivas para que elija. Ese que me entiende. Ese que me hace llorar de felicidad. Ese que me ama más que yo misma.

Y lo más importante, ”saber que siempre estás.”

10 comentarios:

marvision dijo...

Hola Aire, estaba mandando este escrito y veo que acabas de ponerme este comentario y le paso aquí para contestarte

AIRE DIJO:
Hola Mar,

Muy bonito tu poema y me has llevado a buscar, sentir cansancio y nostalgia, deseo, amor y paz... en esto tan cortito me sugirio tanto, no puedo hacerlo mejor que nuestro comun amigo Misionero te dejo de regalo porque tiene un mensaje muy muy lindo para ti.

Cariños y estoy aqui... es lo que te dejo.

Aire

marvision dijo...

Sí, AIRE, y este otro escrito es una continuación de ese poema. Misionero sabe por lo que estoy pasando, el es muy receptivo y gran entendedor, sabio humilde, gran amigo.

Saludos bellos para ti y para él.
marvision

MentesSueltas dijo...

”saber que siempre estás.”, una frase que sintetiza tantas sensaciones y que provoca tanta paz...

Ya mismo voy a Misionero para entender una parte que perdí. Comparto contigo que es muy intuitivo y receptivo...

Amiga, dejo un gran abrazo y te envío mi mejor energia.

MentesSueltas

marvision dijo...

METESUELTA
Así es amigo mío, cuando tienes inundado el corazón sale fuera y ves el mundo diferente. Gracias, es un placer verte por aquí, como siempre
Abrazo de marvision

Sacri dijo...

Felicidades por tener cerca a esa persona con la que puedes contar, no todos tenemos esa suerte,

Un abrazo

Anónimo dijo...

Hola,
Estoy básicamente de acuerdo con todo el post...menos la frase q pones en boca del diablo...ya lo sabes.
Tambien sabes q puse hace poco un post en este sentido "El Icono Dañado".
Ahora, sin lugar a dudas, lo mejor es Ese amigo. Grande e Inmejorable. Teniendo a Ese amigo contigo seguro q pasas de largo de todo mal.

Besos, :)

Àra de Desarrollo Social, de la Cruz Roja argentina, filial Quilmes dijo...

Ese final anidó en mi mente, ”saber que siempre estás.”
hermoso post! un cariño enorme!

marvision dijo...

SACRI, GiIROAJ, CATALINA BAHÍA
Gracias por vuestros comentarios, “saber que siempre está es lo mejor, así es”, un saludo a todos

Olie dijo...

Querida Marvisión:

Vengo desde el blog de Aire, quien posteó esta entrada tuya, dando origen a innumerables comentarios.

También quiero dejar el mío.

Y es que tanto el mal como el bien, constituyen una consecuencia del antagonismo propio de este mundo. Vivimos en una dimensión llena de polaridades extremas:

hombre - mujer
día - noche
blanco - negro
amor - odio
... y así podría seguir la tarde entera.

Ahora bien, como acá vivimos, debemos OPTAR continuamente entre ambas situaciones, fuerzas, energías, cualquiera sea su denominación.

Y, como somos de esta dimensión, planeta, elemento vibratorio, es que ambas moran en nuestro ser.

¿Cómo optar?

Con sentido común - que es el menos común de todos los sentidos -

El hombre se ha dado religiones, se ha dado reglas y normas para atenuar las consecuencias de sus actos o, mejor aún, de sus opciones. Tanto es así, que la ley penal en todo el mundo nos impone un catálogo de conductas perjudiciales o aberrantes que se consideran parte del Mal. Parte del demonio que está en nosotros mismos o que nos acecha desde afuera.

Creo, por esto, que el demonio existe, cualquiera sea su denominación. Y su mayor triunfo ha sido que el hombre se niegue a reconocer su existencia.

No obstante, en mi opinión personal, aceptar que hay un demonio que es la fuente del mal no necesariamente significa que uno le deba adoración o pleitesía, o que va camino del satanismo.

Por esto - y concluyo - nuestra mejor opción siempre será el BIEN, camino de veras difícil. Y el AMOR. Al igual que el justo reconocimiento interno de que somos parte de un eterno proceso de aprendizaje.

Caeremos muchas veces. Nos levantaremos otras. Lo importante es perdonarnos cuando ello suceda. E intentar perdonar a aquellos que nos dañan o nos dañaron. Difícil tarea, pero necesaria, por la limpieza espiritual que supone y por la carga que queda en el suelo, en el ayer, en el pasado irrevocable.

Sí, amiga. Yo pienso que el Diablo existe, bajo estos parámetros que explico.

PERO SIN DUDA QUE DIOS ES MÁS GRANDE, MÁS FUERTE, MÁS PLENO, MÁS DULCE.

DIOS ES TODO, PORQUE ES AMOR. Y siempre trato de optar por Él.

Digo "trato", pues si siempre lo hiciera, DE MODO ABSOLUTO, mi condición de simple ser humano habría mutado por la de un iluminado, o un santo, o un ángel.

Te felicito por el tema recogido.

Gracias, Marvisión. POR LA PROFUNDIDAD.

Besos:

olie

febrero 5

Olie dijo...

Querida Marvisión:

Vengo desde el blog de Aire, quien posteó esta entrada tuya, dando origen a innumerables comentarios.

También quiero dejar el mío.

Y es que tanto el mal como el bien, constituyen una consecuencia del antagonismo propio de este mundo. Vivimos en una dimensión llena de polaridades extremas:

hombre - mujer
día - noche
blanco - negro
amor - odio
... y así podría seguir la tarde entera.

Ahora bien, como acá vivimos, debemos OPTAR continuamente entre ambas situaciones, fuerzas, energías, cualquiera sea su denominación.

Y, como somos de esta dimensión, planeta, elemento vibratorio, es que ambas moran en nuestro ser.

¿Cómo optar?

Con sentido común - que es el menos común de todos los sentidos -

El hombre se ha dado religiones, se ha dado reglas y normas para atenuar las consecuencias de sus actos o, mejor aún, de sus opciones. Tanto es así, que la ley penal en todo el mundo nos impone un catálogo de conductas perjudiciales o aberrantes que se consideran parte del Mal. Parte del demonio que está en nosotros mismos o que nos acecha desde afuera.

Creo, por esto, que el demonio existe, cualquiera sea su denominación. Y su mayor triunfo ha sido que el hombre se niegue a reconocer su existencia.

No obstante, en mi opinión personal, aceptar que hay un demonio que es la fuente del mal no necesariamente significa que uno le deba adoración o pleitesía, o que va camino del satanismo.

Por esto - y concluyo - nuestra mejor opción siempre será el BIEN, camino de veras difícil. Y el AMOR. Al igual que el justo reconocimiento interno de que somos parte de un eterno proceso de aprendizaje.

Caeremos muchas veces. Nos levantaremos otras. Lo importante es perdonarnos cuando ello suceda. E intentar perdonar a aquellos que nos dañan o nos dañaron. Difícil tarea, pero necesaria, por la limpieza espiritual que supone y por la carga que queda en el suelo, en el ayer, en el pasado irrevocable.

Sí, amiga. Yo pienso que el Diablo existe, bajo estos parámetros que explico.

PERO SIN DUDA QUE DIOS ES MÁS GRANDE, MÁS FUERTE, MÁS PLENO, MÁS DULCE.

DIOS ES TODO, PORQUE ES AMOR. Y siempre trato de optar por Él.

Digo "trato", pues si siempre lo hiciera, DE MODO ABSOLUTO, mi condición de simple ser humano habría mutado por la de un iluminado, o un santo, o un ángel.

Te felicito por el tema recogido.

Gracias, Marvisión. POR LA PROFUNDIDAD.

Besos:

olie

febrero 5