domingo, abril 01, 2007

¿Padres responsables? Piénsenlo antes de traer nada al mundo

A Pablo, un niño de apenas 8 años, le estaban asignando el puesto de la compuerta, por donde viajaba la carreta con el mineral, compuerta que debía abrir y cerrar cada vez que se encendiera el piloto. Allí falleció su antecesor una semana antes, un chico de 10 años, pillado por la carreta, sin nadie poder hacer nada.

Pablo todo esto no lo sabía, ni siquiera prestaba atención al que lo contaba. Sin embargo ya sintió un escalofrío al bajar por la jaula, por entre galerías de la mina. Estaba todo oscuro sólo unas lámparas con luces fantasmagóricas que más parecía el infierno, aun sin conocerle. Miraba a su padre y le decía…padre, vamos de aquí afuera, su padre le decía que, ya era un hombre y debía ayudar a llevar un jornal para mantener a todos su hermanos, 6 más, ya era lo suficientemente mayor para andar llorando entre las faldas como una mujerzuela. Sí, le trataba como a un hombre y al mismo tiempo se le desgarraba el corazón al ver la cara de súplica de su hijo, pero que podía hacer. El chiquillo solo decía ¡¡Padre, vamos de aquí, afuera!! Con su cara de mal comido y mal criado aún. Al padre le costaba trabajo mirarle y solo veía un niño cada vez más pequeño y reducido por aquella congoja y sin luz, pareciera que estaba sin vida.

Él llevaba toda la vida en la mina, su padre lo mismo y su abuelo, así generación tras generación, la mina los comía, entraban hombres y salían parias, la humedad, el polvo del mineral, encorvado para sacar con el pico el mineral de la beta y la falta de luz, de sol, de vida, les enfermaban a todos. Él tenía cuarenta años y se sentía viejo, roto, sin vida. Todo el día de sol a sol allí metido para llevar algo de comer a casa, así año tras año todos los días de su caótica vida. Y ahora su hijo, con tan poca edad y ya debía ayudar como hizo él. Sí, no debía ablandarse….Existe otra vida, ir a la escuela, aprender a leer y escribir, buscarse otros trabajos menos duros, “cualquiera es menos duro que enterrarse de por vida aquí, pensó”, si, eso es lo que deseo para mis hijos…Pero no para Pablo, Pablo debe ayudar y el será el sacrificado para que los otros a lo mejor se salven.

Se centró de pronto en su hijo, vio que lloraba e imploraba, no hablaba más que con el llanto y la mirada, con una mirada suplicante de no entender nada, agarrado a los pantalones de su padre. Cogió éste una cuerda y le ato a una manilla. Llorando allí le dejó atado al puesto al que le habían asignado, a la hora de irse a casa le desataría, le dijo…

A medida que se alejaba de su hijo oía unas súplicas desgarradoras que decían ¡¡Madre, Madre!!, y el corazón se le fue haciendo pequeño, se tapó los oídos para no oírlo, quizá el destino les diera fuerzas para no enloquecer en ese espantoso momento.

Este relato rompe el corazón a cualquiera, cuando lo leí me emocionó, y pensé: ¿El padre de Pablo no pudo haber cambiado las cosas? Cuando se casó, ¿Por qué no pensó en los hijos que venían al mundo? Por qué si no tenía para darlos a todos de comer…¿trajo tantos?

Los animales si saben que no va a ver muchos víveres en una zona, procuran traer menos crías o ponen menos huevos, precisamente porque saben cuando hay más comida o menos y en relación con ésta procuran engendrar más o menos. Somos menos inteligentes que los animales? O... somos más animales que los animales y solo pensamos en disfrutar nosotros, pese a quien le pese luego?

Veo hoy día a mujeres que quieren tener hijos y saben que no los pueden atender posteriormente, bien porque trabajan o por cualquier circunstancia, sabiendo que su jornal es importante en la casa. Sin embargo quieren tener hijos y no piensan en los chicos, solo piensan el ellas y sus parejas, estos niños crecen sin el cuidado necesario para su disciplina a lo largo de su vida, ya que sus mamás están siempre trabajando y no reciben la educación precisa. Me aterra ver esta forma de planificar, tan poco coherente.
Un hijo no es algo con lo que se debe jugar y su vida debe ser bien planeada y con base, no hay excusa, solo hay “conciencia” o no.
Un hijo no pide venir al mundo, le traen. Él, si no está bien educado, nunca será su culpa, siempre será de sus padres. Siempre, no olvidar esto. Culpables, solo sus padres, siempre.

6 comentarios:

Princesa Dariak dijo...

Asi es, somos responsables por nuestros hijos.
Algunas culturas o tradicion, ignorancia o estupidez desembocan en estas realidades que nos cuesta asumir como seres humanos...Y sin embargo pasa. Lamentablemente cierto.

Un abrazo de Luz.

La Bruja Vaska dijo...

Yo trabajo en un lugar de ocio y a diario veo como las maquinitas, el dinero facil de padres trabajadores y muy ocupados, la tele, la play, internet es la educacion de muchos niños. Como es posible que a un niño de 8 años se le dan 20 euros para gastar???? Por que muchas madres no se dan cuenta que las 12 de la noche no son horas para un niño de 6 años??? Que clase de padres son esos??? Hay personas que deciden ser madres y padres por el simple echo de tener descendencia... pero si no puedes para que los tienes???

Este tema es para hacer un post no, muchos!!!!!

francisco dijo...

Escabroso tema, como el del huevo o la gallina. Con esa teoría de padres ejemplares hijos ejempleres, es acaso siempre así?

Piel de Zeda dijo...

totalmente de acuerdo

marvision dijo...

PRINCESA DARIAK, BRUJA VASKA, FRANCIASCO, PIEL DE ZADA.
Gracias por vuestros comentarios, que siempre me ayudan a ver un poco más.
hasta pronto amigos
marvision

El Analista dijo...

La responsabilidad de ser padres es eso justamente, una responsabilidad, ineludible al ser asumida. No debemos jugar con una vida. Pero tambien es muy dificil, el instinto, la necesida de ser padres contra la realidad, cada familia es un universo.