lunes, junio 25, 2007

El sonido de la vida


Ayer soñé que podía y hoy puedo

Sé que la palabra no es el hecho, pero sí que un día mi Padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi Madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras.

Nacemos para encontramos (la vida es el arte del encuentro) encontramos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.

Hay tantas cosas que gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además el Universo siempre está dispuesto a complacernos por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia, cada niño que nace es una buena noticia, (tu eres una buena noticia),cada cantor es una buena noticia porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta porque algo esconde.


Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí. Nunca uso agenda porque solo hacia lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa. De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo. Ahora mismo le puedes decir “basta” a la mujer o al hombre que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.

Me he trasformado en un hombre Libre (como debe ser), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela.


Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna hasta los últimos rincones del mundo donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el Planeta. Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la Vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando finalmente para iluminar cada rincón. Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el mas grande dolor.

Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día. Vive de instante en instante porque eso es la vida. Me costó muchos años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento?

Se gana y se pierde se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple ¿porqué te preocupas tanto? Note sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, te liberarás de esas cadenas. Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo.


Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante pero no digas no puedo ni en broma porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes. Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades. Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta. Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano.

Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente

5 comentarios:

Misionero dijo...

HOLA MARVISIÓN!

Buenos días allá serán buenas tardes, vengo a leerte cariño y me encuentro con una hermosa pieza de sabiduría, que es un canto a la vida, una desiderata, que el ojo bien abierto y el oído atento no dejara de ver y escuchar para hacer suyas estas enseñanzas de vida e interiorizarlas...

Recibe mi amiga del alma todo mi cariño en este día lunes y que tengas una buena semana llena de bendiciones acordes con la buena nota de tu corazón

Alahim

Moshe dijo...

Marvisión sé por donde andas y definitivamente concordamos... siento el encuentro contigo y como sumas al flujo de energía, esa energía que te nace del corazón y que nos llega, nos insufla, nos inspira, nos vivifica, pero es una energía que no debemos retenerla sino canalizarla y distribuirla para bien de otros y es lo que tu haces, con lo que te llega, como una buena iniciada en el arte de amar

Mis felicitaciones por el post amiga querida, sigue compartiéndonos y movilizando la energía que mueve las fuerzas espirituales que luego, en el momento oportuno tú tendrás lo tuyo

Besos

Moshe

marvision dijo...

MISIONERO, MOHSE
No es mío, lo encontré hace mucho y lo guardé, no tengo la menor idea en donde lo encontré, por eso no lo puse. Pero ayer noté que este ¡escrito me llamaba y como me muevo por impulsos…pues, ahí está.
Gracias por como pensáis de mi, los dos…yo también os estimo mucho y sois valiosos para mi.
Un beso para cada uno y amor para todos los seres del mundo

Marimar /marvision

Daniellha dijo...

Marvision...me gustó mucho el post. Felicitaciones.
Deberíamos aprender a mirarnos a nosotros mismos con la misma ternura con que nos miraríamos si fuéramos nuestro propia madre. Debemos aceptar nuestros fallos. Todos tenemos por dentro algo que es bueno reconocer, lo mucho que podemos amar, lo que podemos lograr, la magnitud de nuestro potencial.
Perdonar, saber disculparnos, evitar la crítica , todo eso hace que aumente nuestro autoestima. Encontrarnos bien con nosotros mismos dentro de nuestra propia piel. Recibe un abrazote.
Besos.

con alas para volar dijo...

Siempre que Cristo habite en nuestros corazones, podremos decir a viva voz y con el corazón lleno de fe, que somos libres y estamos libres.

Es cuestión nuestra hacer de nuestros hogares un pedacito de cielo, y entregar en un legado el amor de padres, amantes, amigos, pareja a nuestros hijos, para que con el ejemplo puedan luego ellos construir su propio pedacito de cielo para sentir el gozo y esa paz que sobre pasa todo entendimiento.

Besos amiga, pase a ver que nos habias regalado por estos días.

besos volados