domingo, noviembre 11, 2007

Tema eterno, hombres-mujeres

Ayer estuve viendo un programa de TV, en la que dieron estadísticas de la problemática que tienen las mujeres trabajadoras.
De las que desempeñan altos cargos como ejecutivas, un 30% lo acaban dejando a consecuencia de no poder compaginar el trabajo social con el familiar.
También hablaron del % de mujeres que, desempeñando el mismo puesto que un hombre y a igual rendimiento, cobra hasta un 30% menos que éste.
Sí, definitivamente la mujer tiene los mismos derechos que un hombre, eso en el llamado primer mundo es innegable. La ley así lo dice y es un derecho reconocérselo. Pero la verdad en la calle es otra. La mujer es la portadora de la nueva vida y ello es un punto en contra, lo diga quien lo diga. Nueve meses de embarazo, que pueden ser más o menos agradables y sin demasiados problemas, o NO, y eso es un hecho. Un embarazo con problemas y una eficiente madre en los primeros meses de vida de la criatura, no son compatibles con un trabajo de alto standing, en el que hay que estar siempre arreglada y con las pilas puestas. No se puede en medio de una reunión, en la que se depende de un comportamiento, unas u otras palabras, gestos, o diplomacias...para conseguir una aprobación, un proyecto, o lo que sea que esté en juego...empezar a vomitar o a quejarse del bombo y lo molesta que estás con la criatura dentro. Sin contar que una mujer ya está en clara descompensación a consecuencia de serlo, por muchos aspectos. Una mujer, por el hecho de serlo...se la obliga a estas siempre “mona”, (también al hombre, pero no en el mismo plano, no necesita tantos miramientos, solo un aseo reglamentado y una actitud), pero eso se da por hecho en la mujer...además de una cuidada y resaltadota presencia de más.
Sí, en esto las mujeres han sucumbido, se han dejado arrastrar por la belleza exterior y hoy día son esclavas de ellas mismas. Las cadenas se las han impuesto ellas, delgadez, perfección en el cuerpo, pose permanente, siempre bella...o parecerlo...etc...esto ha llevado a no pocos desequilibrios en algunas y cada día más. Bulimia, anorexia, operaciones estéticas, botos, siliconas, machaques de gimnasia, tratamientos faciales....todo un entramado para al final, encontrarnos con unas mujeres insatisfechas con su cuerpo y mucho más con su alma, al no saber como salir de ello. Hasta que un día reaccionen y esperemos que no sea para algunas demasiado tarde.
Sí, las mujeres necesitan a los hombres, como ellos necesitan a las mujeres, pero hay que reconocer que las mujeres se venden a muy bajo precio, no tenemos más que ver cualquier revista, Internet, TV, la calle...etc... la carne de mujer está depreciada a consecuencia de que hay una mercancía muy barata y de baja calidad por doquier, pero que a los hombres sin escrúpulos les sirve por un tiempo, y cuando han probado de eso a todas horas...luego piensan que todas son lo mismo. Si se les presenta una mujer delante con valores reales...no saben verla.
Ayer en el debate un contertuliano dijo algo muy real, “si yo tengo una empresa y tengo que escoger entre hombres o mujeres de un mismo nivel e inteligencia...meteré a hombres, sinceramente, porque me darán mismo rendimiento y menos problemas de todo tipo. Quien tiene una empresa mete a trabajar a quien quiere, es su derecho y hay que reconocérselo.
Las mujeres siempre tuvieron desventajas a través de toda la historia, la maternidad, menos volumen de masa corporal con respecto al hombre, menos fuerza...y una de las armas de la mujer como ha sido la belleza, la mujer se la ha regalado al hombre sin más ni más, con lo que él cuenta con todo el poder sobre la mujer y ellas andan un poco perdidas perdiendo el culo por los hombres y así no se puede despuntar en nada.
Estamos en un momento histórico donde los guetos son abismos, grietas en todo y por todo, intolerancia, racismos, xenofobias, grupúsculos de todo tipo de religiones, ideas políticas, nacionalidades...en fin, el tema de los hombres y las mujeres seguirá siendo lo que ha sido. Mientras la mujer no sea capaz de ser autosuficiente por ella misma y no necesitar al hombre (y no me refiero sólo a la manutención). No necesite ponerse guapa...la mujer es guapa. No necesite más pecho...la naturaleza ya le dio lo que era necesario. No necesite estar puesta todo el rato...sino buscarse unas horas de descanso y quitar la pose para reconciliarse con ella misma y su espíritu, y aprender a decir NO a algunos hombres y a algunas actitudes de esos hombres. Mientras esto no ocurra...el hombre seguirá ejerciendo su poder sobre ella.
Estoy segura de que se debe dar un cambio en las personas, hombres y mujeres, para avanzar y evolucionar.





9 comentarios:

Daniehlla dijo...

Marimar...las mujeres estamos preparadas, para jugar muchos roles en la sociedad. Cuando consideramos que nos hemos realizado no necesitamos silicón en ninguna parte, porque nos sentimos seguras. Cuando se tiene que recurrir a la aprobación de un hombre para poder ser, lo mejor que pueden hacer es ponerse silicón en el cerebro.
No necesito la aprobación de mi pareja, para saber lo que me corresponde realizar.
Besos hermanita.

Pedro dijo...

No desesperes, vais por buen camino y lo estáis haciendo muy bien. El tiempo siempre pone a cada cual en su sitio, aunque a veces tarde.
No se pueden cambiar unos roles que la evolución ha necesitado millones de años para implantar en tan sólo unas décadas.
El problema de las mujeres es que tenéis a vuestro peor enemigo entre vosotras mismas, como tú bien expresas en tu texto.

Un abrazo de un hombre rendido a vuestros pies.

Isabel Romana dijo...

Has hecho un recorrido muy interesante por las penurias por las que pasamos las mujeres s�lo por el hecho de serlo. Dices que las mujeres nos vendemos baratas... quiz� habr�a que decir que "nos compran" baratas. Hay tantos modos de doblegarnos... Desde los m�s elementales y burdos de la manutenci�n, hasta los m�s sofisticados de la presi�n psicol�gica y moral. Creo que a las mujeres se nos somete mucho por lo afectivo. Ah� es donde nos pillan casi siempre. Besos, querida amiga y mucho �nimo para resisistir y para combatir.

Tosino de Sielo dijo...

Y por todo ezo yo te digo que si a tí y seguiré diciendo que no a esas cosas que esperan algunos hombres y también muchas mujeres todavía y que va en contra de una REAL igualdad. Iguales no lo seremos nunca ni falta que hace pero si debemos ser iguales en derechos y en el respeto a nuestras diferencias.
bezos pa tí bonita.

∂Væ ƒæNiX™ dijo...

Vaya un escrito demasiado interesante... saludos amiga!

ElPoeta dijo...

Marimar, querida, parece mentira que a estas alturas de la historia tengamos que seguir hablando de estas cosas. Estoy absolutamente convencido de que dentro de cien años nuestros nietos y sobre todo nuestras nietas no se podrán creer que apenas un siglo antes las cosas eran así... Mientras tanto, paciencia... Un beso con todo mi cariño,
V.

Alimontero dijo...

Hola Marvi, tanto tiempo amiga, te extrañaba y he llegado hasta aqui!
Tal como dice El Poeta,gran amigo, parece increíble que aún sigamos siendo "la sombra de"...
Ya no necesitamos demostrar nada mas!
La historia nos dará y re-conocerá nuestro papel ancestral!
un gran abrazo a tu corazón,
Ali

MIGUEL ANGEL dijo...

Perdón su molesto conciencias pero creo que la mujer seguirá con el rol de "mujer" y no de ser humano igual en todos los derechos y obligaciones al hombre por que SOCIALMENTE NO INTERESA NI A LOS POLITICOS NI A LA IGLESIA CATÓLICA NI AL RESTO DE RELIGIONES RETRÓGRADAS. No os engañeis. Todo parece ir por el buen camino pero si mañana le interesa a Chavez de turno prohibe el escote femenino y la falda y os pone el burca, y además con la bendición del Papa.
Hasta que la Iglesia y los políticos que nos gobiernan no tengan la honradez y realicen los cambios y CONTROLES necesarios para asegurar la tan cacareada igualdad hombre-mujer mujer-hombre, no hay nada que hacer. El camino será el que es, lento, desalentador y amargo en muchos casos.

Umma1 dijo...

A veces pienso que para un gran sector de nuestro género la independencia es puro guiso de lengua.

Si las mujeres se hacen esclavas de su cuerpo, cambian de amo, ni más ni menos.

Creo que siempre vamos a necesitar de ellos, de la misma forma que ellos nos precisan, al mí por lo menos, me alegra que existan y que estén cuando es preciso.

No sé si tenemos desventajas, tenemos diferencias y hay que asumirlas con orgullo. Y también escoger qué deseamos para nuestras vidas. Una mujer que elige trabajar, desarrollar una vocación, ejercer una profesión, podrá traer un hijo al mundo y criarlo como un chico necesita, con tiempo, dedicacióón, dedicación y alguna calma.
Todo no se puede, así que a asumir que la indendencia tiene costos.
Y uno de ellos es aprender a no quejarnos si caemos en las perversas reglas del juego, por las que ya estaban ellos sometidos