miércoles, marzo 26, 2008

"Benito" el canario

Llega un punto de la vida, que ella misma te pone a observar las cosas que suceden a tu alrededor, al menos eso me está pasando a mí de un tiempo a esta parte.
Hay un zapatero aquí donde vivo “Benito”, que hace un tiempo le llevo el calzado a arreglar. Me di cuenta que tenía pájaros en su tienda, canarios, y los cría él. Además los lleva a concursos, es un enamorado de ellos. Se le nota que es una gran afición que él tiene. Un día le dije que si vendía alguno y me dijo que a veces sí. Le di mi Tfn. para que me llamara y me guardaba uno para mi hijo. Le pregunté el precio y me lo dio, me pareció muy justo.
Me llamó el otro día y me dijo que tenía uno que cantaba genial (y es cierto). Ayer subí con mi hijo a buscarlo andando. Cuando llegué estaba cerrado y me fui al comercio de al lado que es una ferretería y pregunté si sabía a que hora habría el zapatero, eran dos atendiendo (mujer y hombre) y dos personas más. Los que estaban atendiendo se miraron y se rieron para contestarme, incluso los clientes también se rieron. Me dijo uno de los dependientes con gesto de burla: “Abrir? Cuando eche la siesta o le venga bien” y como digo, mirando a los que estaban allí con risita tratando de disimular. Di las gracias y salí.
Al hacerlo ya él había abierto, se conoce que estaba en la trastienda sin abrir y al yo hacer ruido en la cerradura...el abrió. Entré con mi hijo, el chiquillo se quedó extasiado con un pajarín que estaba a la altura de su vista. Le dije al señor que iba a buscar comida y una jaula para el canario y le dije que iba a la tienda de animales que hay aquí en Maliaño. El hombre me dijo que a lo mejor en la Ferretería de al lado podía haber jaulas, que el recordaba haberlas visto en alguna ocasión, y que comida me daba él para unos días. Mi hijo estaba absorto con el pajarín y el buen hombre me dijo que se lo dejara allí mientras yo iba a comprar. Salí y volví a la ferretería, entré y pregunté si tenía jaulas para canarios, volví a ver la misma cara de burla en el que contestó, dijo: Si quieres de grillos? Y se echaron a reír. Les dije que me habían recomendado ir ahí a buscarla y siguió riéndose burlonamente y dijo que no. Salí y me fui donde yo pensaba ir al principio, a la tienda de animales, compré jaula, comida de canarios y volví. El hombre le pidió a mi hijo que eligiera el pajarín que él quería, y ese le dio. Lo metió en la jaula nueva, me regaló un bebedero mejor que el que venia en la jaula y me dio un par de instrucciones. Cuando fui a pagar...me dijo que se lo regalaba al chico. Yo insistí pero él deseaba regalárselo.
Hasta ahora los que me leéis no se si estáis notando lo que yo noté. Dos establecimientos conjuntos con distinta gente. El zapatero ama a sus vecinos de comercio, pero sus vecinos a él no. Él deseaba que yo hiciese mi compra donde ellos, sin problemas. Ellos se burlaron de él las dos veces. Este suceso no sería nada si no hay un observador, “YO”, que lo pueda valorar y sin decir mucho me quede con la sensación de lo uno y de lo otro.
Benito el zapatero, es un hombre bueno, tranquilo, sereno, que va dando en la medida de sus fuerzas, sin esfuerzo, regala pajaritos cuando él cree que debe regalarlos, regala aprecio y amor por sus semejantes, regala serenidad y quietud. (Sí, en poco tiempo dos personas me hablaron bien de él). En su pequeña tienda se siente uno bien, como si estuvieras con un amigo. Así es Benito, un buen hombre y no se esfuerza en serlo...solo lo ES. Es un hombre que sabe vivir porque deja ir lo malo por el desagüe.
No pienso juzgar a sus vecinos los ferreteros, pero me temo que estos tiene el desagüe atascado y es porque la mente es la que está atascada. Ardua tarea tienen de limpiarla y ver que su vecino les ama. A ver como encajan eso.
Y yo espectadora privilegiada, aprendiendo a ver y valorando lo que muy posiblemente, nunca antes valoré. Gracias vida por darme oportunidades.
El canario se llama ”Benito”, fue el nº 89 premiado en Asturias. Mi hijo se lo merece. Es un gran ejemplar y su verdadero amo un ejemplo de humano, al menos a mi sí me enseñó algo.

3 comentarios:

∂ZuL™ dijo...

Es bueno poder observar, disfrutar, comprender lo que la vida misma te regala, a veces la vida nos enseña lo bueno en pequeños y bellos detalles, que gusto que tu lo veas de ese modo, besitos cariñosos!

Daniela dijo...

Marimar...toda una enseñanza, en un dos por tres nos conseguimos personas tan diferentes. Los que saben dar amor y los que se burlan de quién sabe darlo. Si estuviesemos rodeados de seres como Benito, nuetra vida sería un paraíso.
Besos hermanita.

Natasha dijo...

...creo que esta historia es simplemente una historia de bendiciones, un acto que parece minusculo, delante de un observador atento que le da el justo valor que representa para el universo, y por lo cual también vienen las bendiciones del quien tiene el nombre santificado, bendito sea...

¡HERMOSO! una caricia, un verdadero balsamo para el espiritu

Amiga gracias, te dejo este comentario aquí, en cuanto me sea posible volveré ahora estoy de viaje

TQ muxo