sábado, abril 12, 2008

UNA HISTORIA DE AMOR...MÁS

Leyendo un libro me ha venido una historia a la memoria.

Era un muchacho que esperaba el metro como todos los días. De pronto vio a una chica en el andén de enfrente, la miró a los ojos y supo que era la persona que buscaba desde que su existencia pudiera recordar. Ella también le miraba y estaba en el andén de enfrente. Todo lo que era él se le vino a la memoria, como una película, y ella estaba en el andén de enfrente. De pronto vio las luces del tren aparecer por la derecha del túnel (su metro) y vio las luces del otro tren aparecer por la izquierda (el metro de ella) y sabía que eso era la separación y no la volvería a ver nunca, sus vidas ahí se disgregaban para siempre. Él lo sabía, lo veía, lo notaba y…ella estaba al otro lado, en el andén de enfrente. Los trenes estaban a escasos metros de cruzarse y no había tiempo de más que de actuar. Se tiró a la vía primera y trató de saltarla de una zancada, el metro le dio con ímpetu un pequeño empujón hacia la otra vía por donde estaba pasando ya el otro metro y este le dio de lleno, le rompió las piernas y le enganchó parte del cuerpo. El metro paró y entre unas personas pudieron ayudarlo a subir para que muriera en el andén y no entre las vías. La chica se acercó y él en un susurro como último suspiro la dijo: Lo conseguí, ya estoy junto a ti, ahora para siempre. Y ella contestó: Sí, nada ni nadie nos separará.

La chica supo que él era de ella, había dado la vida para estar unidos en la eternidad.


Cada persona tiene su historia que encontrar. Ninguna es igual, pero todos buscamos la nuestra. Cada persona busca sus claves y éstas están en el “otro”. Y aquí empieza la verdadera HISTORIA…

En el amor hay que darlo todo, al hablar de amor… hay que hablar de desiertos

Puedo callar mi voz para que no cuente cuanto ama, pero no puedo callar a mi corazón que clama

El fuego del amor puede arder rápido o lento, sin embargo, su llama es para siempre

El amor puro nace de la admiración, por eso no ve a dos, sino a uno

Soy yo…eres tú en mi, soy yo en ti…todo es uno en ausencia del otro

Morir deja de ser condena, si vine a buscarte y te encontré

Si di contigo en un momento de la vida y giraste mi reloj, si morí o me maté…

Renací sabiendo que el arte de vivir…es amar sin condiciones, sin promesas, sin ambiciones, es estar al servicio del amor

5 comentarios:

Pedro dijo...

Morir por amor es una sabia decisión, teniendo en cuenta que todos vamos a hacerlo tarde o temprano; y, como siempre digo, no importa el cuándo, sino el cómo.
Muchos besos.

ElPoeta dijo...

Una hermosa historia de amor, amiga querida. Hace tiempo que no te visitaba, pero te recuerdo siempre con cariño, amiga. Un beso,
V.

∂ZuL™ dijo...

Ufff me arrancaste un suspiro de nostalgia por tan bello texto...

Daniela dijo...

Marimar...hermanita, me quedé sín palabras, conseguir el amor verdadero de esa manera, es conmovedor, desgarrante.
Cuando amamos de verdad, no se puede callar el corazón. Siempre te felicito porque sé que túu lo conoces.
Besos Mosquetera, ya estoy de regreso.

Natasha dijo...

...me quede en trance... entre las ruedas rudas del tren, trnsit´hacia él y finalmente el vino hacia mí...

desde los inicios
de hace ya tantos milenios
desde aquel tácito comienzo
vino el tiempo y aquel transeunte, vagando hasta mi cuarto
y me dijo comiénzame / devórame
que ya es momento de volver a ser tuyo

Mis saludos cariñosos para ti hermanita

mi Marimar, TQM

Naty