sábado, mayo 10, 2008

...lo que todo lo cura

Conocí a Remigio en verano cuando me quedé sin mis dos amigos. Ellos se fueron a pasar las vacaciones con parientes y me quedé solo en la ciudad. Decidí hacer prácticas estudiantiles para que los días no me fueran insufribles, y ahí le conocí. Yo no era muy dado a nuevas amistades, quizá porque soy de otra especie a la totalidad, sin embargo Remigio, también tenía algo guardado en su interior, un secreto, creo que eso fue lo que hizo que me fijara en él y compartiéramos algo similar.
Remigio era alto, delgado, con gran nariz, desgarbado como un muñeco y le faltaban algunos dientes, era mayor que yo. Luego me contó que era torpe, cada curso de carrera le había costado entre tres y cuatro años, se hizo mayor estudiando. Como era un hombre sin prisas, todo lo contrario que yo, lo decía con parsimonia y así se entendía el esfuerzo que estaba haciendo por terminarla. En verano se ganaba algún dinero para ir tirando con lo que le ayudaban en casa para los estudios.
Sí, él tenía un secreto, estaba enamorado. Llevaba más de siete años tras una mujer de alta alcurnia. Según él, en casa a ella no la dejaban tener novios y él dedicó toda su energía a amarla con una pasión desbordante. Un día me la quiso enseñar, ella salía de misa y cuando nos la cruzamos por la avenida me encontré con una mujer solterona, negra de tez y fea, al pasar miró a mi amigo con cara de desprecio y altivez, vamos, que nunca me la hubiese imaginado así después de lo que me contaba Remigio, quizá porque él hablaba de ella como si fuera la flor más preciada y linda. Creo firmemente que para él era así, bella y hermosa. Era un hombre feliz hablando de ella y de lo que harían juntos. Sí, mi amigo Remigio era un hombre feliz y enamorado de veras. Quizá su vida merecía la pena solamente por eso. Yo nunca me hubiese podido enamorar sin explicarme el porqué, pues yo necesito explicármelo todo y así me va en la vida.
Voy corriendo… a alguna o a ninguna parte. Tengo ganas de terminar la carrera, pero sé que eso no me calmará. No quiero trabajar y no quiero descansar. Busco una paz que no consigo, bueno, la consigo a veces unos minutos, luego empiezo de nuevo con esta angustia a ninguna parte, en la que corro y cuando llego no se qué hago allí, pues siento que no quería llegar. Y es que la vida me asfixia, me daña, me lastima. Si tuviese dinero me iría de viaje por el mundo, pero no lo tengo, y a lo peor tampoco me llenaría. En fin, vivir viendo vivir a otros es un asco, y dar asco por no poder vivir es aún peor. Me consuela ver a mi amigo Remigio que aún conserva la frescura de su amor y lucha por ello. Él no necesita vivir la historia de nadie, él tiene su propia historia. Yo le observo y aunque no le entienda…le envidio.

6 comentarios:

Daniela dijo...

Marimar...Remigio, guarda en su corazón mucho amor, tal vez la idealiza demasiado, pero es feliz, porque abraza su secreto.
Todos tenemos una canción, que necesitamos escuchar.

Besos Mosquetera.

Brujita voladora!!! dijo...

Hola guapa!!! Se que hace mucho que no paso por aqui pero sigo en la retaguardia!!!
Solo pasaba a decirte que me he mudado y que esta es mi nueva casa!!!
Espero que pases aunque solo sea para decirme hola!!!

Besos

Era la Bruja Vaska

Pedro dijo...

Todos tenemos nuestra propia historia, aunque a veces nos pase como una sombra. Sólo es cuestión de prestar un poco de atención para darnos cuenta de que estamos viviendo una vida plena, al menos, tanto como cualquier otra.
Normalmente el tiempo siempre acaba revelándonos nuestra historia. Ten paciencia.
Un beso.

M.M. dijo...

Concuerdo con Pedro, cada uno tiene su propia historia y la manera en que la vivimos es tan personal que muchas veces no entendemos el porqué de muchas decisiones. Pero hay que salir al mundo y vivir la propia, con sus cosas buenas y malas, porque sino la vida te va pasando y llega un momento en que uno se convierte en el espectador de los demás. Creo que cada historia, por grande o pequeña que sea, vale la pena vivirla. Siempre existe la posibilidad que se convierta en LA HISTORIA de nuestras vidas.

Un abrazo.

∂ZuL™ dijo...

Historias especiales envuelven este blog y por eso me gusta leer lo que encuentro por estos rumbos!

∂ZuL™ dijo...

Saludos...

Ya publique mi libro, te invito a conocerlo en mi blog, espero contar con tu presencia...!