domingo, mayo 04, 2008

Todo llega, hasta el perdón

Narraré una historia que me contó mi madre en alguna ocasión, y es ésta:

Una persona fue a confesarse de haber hecho un falso testimonio sobre “alguien”, pues no era cierto y ahora este “alguien” era mal mirado a consecuencia de estas palabras por ella vertidas. Le pedía al párroco que le pusiera una gran penitencia ya que sentía que no había hecho bien. El cura le dijo que la penitencia era ir a su casa matara una gallina y regresar a la iglesia pelándola por el camino. Esta persona fue a su casa cogió la mejor gallina del corral y fue hacia la iglesia desplumando el ave. Cuando llegó le entregó la gallina limpia de plumas al párroco y este le dijo: Muy bien, pero ahora empieza la verdadera penitencia. Consiste en que vuelvas por el camino y recojas todas las plumas de esta gallina que has pelado mientras venías. Esta persona dijo al cura: Pero eso es imposible, no voy a poder reunirlas todas, el viento, los coches, el pasto…va a ser casi imposible. El cura le contestó: Exacto, eso es lo que hiciste tú al hablar de ese “alguien”, ahora ya se ha vertido tanto que es imposible recogerlo todo. Ves lo que es hablar mal de alguien? Tu penitencia es así imposible que se pueda perdonar.


Pero si se puede perdonar, todo se puede perdonar. Un día llega tu hora y…algo te dice lo que puedes hacer para ser perdonado. Quizá tengas que sufrir en tus carnes “el desplume” o tengas que defender a alguien que es desplumado por alguien más, entonces es cuando empieza la verdadera penitencia.
Hay quien recuerda haber caminado en dirección contraria. Cuanto más caminaba…más lejos estaba de casa. Solo si alguien le ama de veras sale a buscarlo y lograr salvarlo. Aquí empieza la historia, la propia, el resto del mundo solo es relleno que le acompaña, porque eso es el camino, algo solitario (desierto), personal e intransferible que no se puede explicar. No hay panfleto, ni guías, pues cada persona tiene unos pagos o vivencias distintos a todo el resto. Lo que si existe es el amor, si alguien te ama de veras…puede rescatarte, es la fuerza más grande que hay, y es silenciosa.
La mala noticia es que el amor hay que ganarlo. El precio?…cuando llame a tu puerta el mismo amor te lo dirá, y tú tendrás la oportunidad de decirle sí, o no.
La buena noticia es que el amor siempre te da “otra oportunidad”, pero recuerda que, cada vez es más dificultosa, aquí dejo este refrán para que se entienda lo que trato de decir: ”Al que no quiere taza…se le dan tres”
NO hay nada que podamos hacer más que vivir cada día avanzando y dejando que la vida nos dé aquello que sea necesario, bueno o malo, lo merezcamos y nos refuerce con ello. Lo que bien empieza…bien acaba. Lo del medio suele ser todo confuso. Recordemos que: “ríe mejor quien ríe el último”


Los que cayeron al pozo
no encuentran misericordia
solo un dedo acusador
porque regaron deshonra
y ésta tiene su precio

El que pegó…que te bese
si pateó…que te abrace
si insultó…que te alabe
si abandonó…que te acoja
si despreció…que te ame

Porque no serán besados,
ni abrazados, ni alabados,
ni acogidos, ni amados
mientras no sufran en sus carnes
lo que fueron regalando

Nadie les puso condena
nadie les robó nada
nadie les dijo su nombre
la justicia…llega sola
cabalgando en corcel dorado

Un día pedí perdón…y esa persona me dijo: “El perdón no es humano, es divino" No está en manos de ningún humano, debe bajar del cielo.

5 comentarios:

∂ZuL™ dijo...

Marvision tienes razon, un escrito realmente hermoso como es tu alma, que bonito es leer mensajes positivos de una persona como tu, la verdad es que solo me doy cuenta que tienes una forma de plasmarlo muy especial... besitos!

Natasha dijo...

...a veces la risa salva, la risa puede ser motivo de perdón cuando ya literalmente hemos sido condenadas...

Te dejo un saludo mi querida Marimar

ElPoeta dijo...

Marimar, amiga mía, para pedir perdón nunca es demasiado tarde.... Lograr que te perdonen puede ser más difícil, pero como tu historia ilustra, nunca se debe dejar por imposible. Te beso con cariño,
V.

Pedro dijo...

Tienes razón, cuando existe el arrepentimiento, todo es perdonable. Pero pienso que el perdón hay que ganárselo, porque sólo el corazón sabe si es merecido, de ahí que tengamos que aprender a expresarnos con el corazón (algo tan difícil...) si pretendemos el favor o perdón de los ofendidos.
Un fuerte abrazo.

Daniela dijo...

Marimar...el perdón , es un favor que le hacemos a nuestra alma.
Quién vive con el resentimiento, sufre por dos, porque nunca se dará cuenta, que mientras sufre por el daño ocasionado, no puede evolucionar espiritualmente.
Allá los que van esplumando gallinas, algún día les tocará recoger el plumero. Ja.

Besos Mosquetera.