martes, septiembre 09, 2008

CIELO O INFIERNO

En la antigua China, un discípulo preguntó al Maestro:
-¿Cuál es la diferencia entre el cielo y el infierno? El Maestro le respondió:

Es muy pequeña, sin embargo tiene grandes consecuencias. Ven, te mostraré el infierno. Entraron en una habitación donde un grupo de personas estaba sentado alrededor de una mesa y un gran recipiente con arroz en el medio. Todos estaban hambrientos y desesperados, cada uno tenía una cuchara tomada fijamente desde su extremo con una cadena rígida que llegaba hasta la olla y la cargaban. Pero cada cuchara tenía un mango muy largo y la cadena rígida…impedía girarla, y eso hacía que no pudieran llevársela a la boca. La desesperación y el sufrimiento por no poder comer era terrible. Estaban enfermos y sin vida.

Ven, dijo el Maestro después de un rato, ahora te mostraré el cielo:

Entraron en otra habitación, idéntica a la primera; con la mesa, la olla de arroz, el grupo de gente, las mismas cucharas largas, la misma cadena rígida…pero allí todos estaban felices y alimentados.

No comprendo dijo el discípulo ¿Por qué están tan felices aquí, mientras son desgraciados en la otra habitación si todo es lo mismo? ¿Cuál es el secreto?

El Maestro sonrió y dijo: Ahora te darás cuenta. Y el grupo se dispuso a comer y el Maestro dijo a su alumno:

Como las cucharas tienen los mangos largos y la cadena rígida, no permitiéndoles llevar la comida a su propia boca, aquí han aprendido a alimentar al de en frente, así lo hacen unos a otros. Estos están sanos y llenos de vida.

Pero el discípulo aún tenía una pregunta más. ¿Porqué, si viven en la misma casa, aunque en distinta estancia, no se comunican y se lo transmiten? Sí lo hacen, dijo el Maestro, los del cielo hablan con los del infierno, pero estos están tan afanosos y desesperados por comer que les oyen pero no escuchan. Todo su tiempo lo dedican a tratar de comer de sus propias cucharas, con lo que no tienen tiempo para nada más que no sea comer. Y así no pueden los del cielo hacer nada más por ellos que intentarlo una y otra vez con iguales resultados. A veces alguno para unos segundos de su ardua tarea y escucha, pero no confía en que su vecino de enfrente le haga su servicio, por lo que sigue lo mismo, una y otra vez.

Como ves, es fácil entrar en el infierno y difícil salir de él.

2 comentarios:

∂ZuL™ dijo...

Muy interesante leerte despues de unos dias de ausencia :)

Natasha dijo...

Hola Hermanita, ando apestada de gripe, pero aquí vengo a leerte y a dejarte mi cariño

Es una excelente historia que deja una enseñanza muy clara

Va un beso grandeeeeeeeeeeee y un enorme abrazo para mi guapa mosquetera de la hija de la noche