domingo, noviembre 01, 2009

NADA, Carmen Laforet

Andrea llega a Barcelona para estudiar la carreta de Letras. Es tiempo de pos-guerra, tiempos duros y difíciles. Vivirá en la casa de su abuela y sus tíos. Andrea desde el principio ve todo distinto a como lo recordaba de pequeña.

Ahora percibe a una familia que permanece unida bajo el odio mortal que se tiene; envidia y falta de autoestima en su tío Juan; deseo de superioridad y maldad en su tío Román; hipocresía, manipulación y exceso de rectitud en su tía Angustias; y la más engañadora y culpable de todos…la abuela. Esta “bondadosa” viejecita, a veces cariñosa, generosa, victima y doliente nos desvela poco a poco a una habilidosa, manipuladora y formante de cuantos acontecen en la casa, recreándose y haciendo de ello su sentido en la vida. A medida que leemos nos vamos dando cuenta cómo es ella la que ha creado ese ambiente enralecido a lo largo de la vida de su familia. Ella, alcahueta de sus hijos varones, ha conseguido relaciones viscosas entre ellos apoyando sus defectos (dándoles alas); ha creado distinciones entre las hijas con respecto a los hijos, y ha dejado crecer mezquindades y malicia en el cerebro de unos hacía los otros. Sin embargo, su papel “ahora”, es de conciliadora, de sufridora…Pero la historia contada por su nieta deja muy claro como se ha llegado a ese ambiente enralecido de la casa, pues la viejecita “buena” sigue haciendo de alcahueta con su nuera y su hijo “perdonando” a cada uno y tratando de tapar sus faltas con “falsas frases bondadosas” llenas de veneno y de hipocresía. Sabe perfectamente que su hijo daña a la pobre infeliz de su mujer, Gloria. (en la narración se nota que ella es un poco falta de entendederas) Y sabe que necesita halagos para sentirse querida y aguantarlo todo. Por eso la dice frases cariñosas, llenas de malicia que ella no capta, para que no deje a su hijo Juan.

Andrea se asquea un poco de lo que le toca vivir. No tiene otro sitio donde poder ir, y se castiga sin apenas comer. Cuando tiene algo de dinero, en vez de comer, prefiere gastárselo en un ramo de flores o en regalos agradables que da a la madre de su amiga Ena, ella representa la belleza y la armonía que a Andrea le falta, la de ella y su familia, esa belleza que tanto desea. Un contraste es…el trozo de pan duro o unas verduras recocidas, son los regalos de su abuela para ella.

Un amigo le invita a su casa y se siente avergonzada, sus ropas y su entorno no pegan con el amigo, pues la familia de éste es rica y con vida de lujo. Luego ve qué, la belleza encarnada en la madre de su amiga Ena también tuvo sus escaramuzas entre la basura, su tío Román. Pues ella misma le cuenta que fue seducida, cuando era joven, por él. Y Ena arriesgando su integridad, venga a su madre seduciendo a Román y dándole a probar su propia medicina.

Andrea no se integra. No deja que el humor de la casa le atrape. Cuando puede, permanece en la calle. Prefiere el hambre o su propia destrucción a dejarse engullir por el mal embrujo que allí se respira. Quizá por eso se le presenta la oportunidad de escapar de allí gracias a su amiga.

Es importante saber salir, o no dejar que nos incluyan en lo que no nos parece sano…

2 comentarios:

Natasha dijo...

...Un historia terrible me ha entristecido... porke he visto muchas como ella y las he sentido...

Bueno amiga del alma, gracias por estar... he reaparecido y te he venido a vistar.. vaya cuanto tiempo... me he deleitado leyendote... siempre muy intersante todo lo ke publicas

Un abrazo enorme para mi inolvidable Marimar... cuídate

marvision dijo...

Sí, cuanto tiempo hace que no tenemos una conversación. Aver si estos días de fiesta podemos un día hablar.
besos mil...
Marimar