jueves, septiembre 09, 2010

Ayudar a los gitanos

Francia desafía a la Eurocámara y dice que mantendrá las expulsiones de gitanos

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Francia/desafia/Eurocamara/dice/mantendra/expulsiones/gitanos/elpepusoc/20100909elpepusoc_2/Tes

Estoy buscando una forma de escribir en “positivo” ante el problema de los gitanos, rumanos, españoles, italianos, o del país que sean. Los gitanos

He visto como ha llegado gente inmigrante de otros países que conozco hoy día, además de Rumanía; africanos, sudamericanos, centroamericanos, otros países europeos, etc. Vinieron con lo puesto hace menos de 7 años y hoy gozan de un negocio, una vivienda y un bienestar ganado “trabajando”, en todo cuanto les ofrecieron. Y no siempre bien pagado ni el trabajo era fácil.

Los gitanos de los que puedo hablar es de los que conozco. Los que llevan afincados en España desde hace un siglo y los que han llegado de Rumanía. Los hay que ya son parte de nuestra sociedad, trabajan y viven como todos nosotros y a esos no hay nada que decirles. Pero hay una gran mayoría, que no quieren trabajar ni quieren reinsertarse en la sociedad. Viven en guetos marginales llenos de suciedad. Son extremadamente machistas. La mujer no tiene los mismos derechos que el hombre, y eso no debemos consentirlo los países donde se encuentran, al menos España no. Ellos dicen que tienen su -cultura- Les gusta ser nómadas. Hoy día ese medio de vida ya no es posible, al menos en este país no. No hay nada gratis, ni gallinas, ni conejos, ni aves. El nómada no puede vivir aquí. Hoy día en España la tierra tiene que ser trabajada si se quiere vivir de ella. Y el gitano no quiere trabajar. Su cultura es desfavorable cuando dejan a sus hijos sin los mínimos de aseo y escolarización. Hay que ayudarles

No se les puede echar de donde vivan. Si no quieren trabajar hay que hacerse cargo de sus hijos y escolarizarlos, darlos una forma de vida diferente de la de sus padres. Considero que, hay que tomar responsabilidad ante el problema

No podemos obligarlos a trabajar, no podemos obligarlos a que hagan lo que otros inmigrantes (que también tienen su cultura y la han dejado aparcada por el momento para salir adelante), no debemos dejarlos abandonados, no debemos expulsarles, no debemos dejarles hacer lo que ellos quieran, tampoco. Hay que hablarles, uno a uno, y mientras no encuentren trabajo…hay que hacerse cargo de sus hijos. Escolarizarlos y acogerlos en casas normales (familias normalizadas) hasta que sus padres puedan atenderlos (tengan un trabajo, una vivienda digna y sean parte de la sociedad), entonces se les retornarán. Es un modo de “normalizar” una etnia que lleva mucho tiempo entre nosotros y no quieren cambiar, ni se adapta, ni sale adelante.

Es mi aportación verbal a este asunto. Pienso que hay que tomar alguna medida para que no suceda aquí lo que está sucediendo en Francia. Los Servicios Sociales, los Ayuntamientos y Organizaciones Gubernamentales han de tomar medidas. Los niños y jóvenes gitanos menores de edad han de salir de los guetos marginales. Esa es mi propuesta


2 comentarios:

Alhami dijo...

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...todos los que no estamos en un canon, estándar o formato de vida de primera clase, estamos en un ghetto... Guetos, si bien no ya, como el de Varsovia, o como las reservaciones indias de EU de Norteamérica... o la prisión de Guantánamo, guetos al fin... somos considerados gente sobrante, gente marginal, gente de desecho, gente... dicho en palabras más suaves, "gente superflua" a las que hay que limitar a un gueto. Antes todo el tercer mundo era un ghetto, ahora los guetos proliferan y los hay con distintas características y limitaciones, en todas partes del mundo.

Los guetos de hoy son tan sutiles, que la gente no se percata de que literalmente vive en un gueto, la gente se acostumbra a su gueto, se conforma y difícilmente logran salir del gueto... Lo de los Gitanos solamente es la pequeña punta de un iceberg, a cómo decimos acá para muestra un botón

Te va un abrazo y gracias por este texto

marvision dijo...

Veras amiga, creo en la lucha contra las instituciones, contra el sistema y los que gobiernan. Pero de forma bondadosa y honesta. Es decir, luchando desde dentro.

Cuando vine al mundo, me encontré con que mis antepasados habían firmado unos pactos de sociedad, unos pactos que entonces benefició el que yo este hoy aquí y no en otro lugar. Soy española, tengo unos derechos y deberes, tengo una propiedad que nadie puede violar, un apellido y soy apreciada como ser humano. Eso lo consiguieron mis antepasados con una firma, ese pacto ha llevado a cosas buenas y malas también.

Pero sería deshonesto, ahora, echarle la culpa al sistema. Puede que el sistema ya no sirva y haya que cambiarse…pero he de ser justa y responsabilizarme del momento en el que estoy, es decir, he de agradecer lo hecho y mirar “como cambiar” lo que no me gusta, pero sabiendo que lo hecho en su momento fue para conseguir el lugar que estoy ahora mismo.

Es muy bonito echarle la culpa a los demás de un sistema montado desde hace tantos años. Busquemos cambiarlo entre todos, buscando acuerdos, dialogando etc…no criticando.

Los guetos separatistas no los veo honestos. Los vería correctos si se produjeran en la selva, allí donde nadie ha hecho nunca leyes, pero allí nadie quiere ir. Mucha gente quiere cambiar el mundo pero vive acomodado en el que una vez se instauro.

Los gitanos son parásitos que viven a cuenta de los que trabajan, cotizan, y pagan impuestos. La insolidaridad más enorme es la que practican ellos.