sábado, julio 02, 2011

Robot que limpia solo, por fin


Antiguamente mi madre lavaba a mano, y el resto de vecinas también. Iba con un balde de ropa y se pasaba de dos a tres horas en el lavadero (que no estaba tan cerca, había que andar con el balde cargado de acá para allá, lo menos 300 m., o algo más). Luego había que extenderlo sobre el prado en día soleado para que blanqueara y estar pendiente de echarle agua para que hiciese el efecto deseado en la ropa. Y por último, aclararlo y tenderlo. Casi dos días, pendiente, con la ropa. Además del trabajo duro que representaba, el agua fría en las manos en invierno. El tiempo que todo ello llevaba, etc.

La lavadora fue el electrodoméstico que cambió todos esos inconvenientes. Pasó de ser una tarea engorrosa a ser algo agradable, como es “llenar la lavadora de ropa sucia o usada, llenar de jabón un cajetín y si es necesario otro con lejía o blanqueante, darle una ruedecita hasta un programa y encender un botón” Todo ese trabajo que enumero más arriba, queda reducido a una hora u hora y media (que hace una máquina). Y nosotros podemos irnos a hacer otra cosa.

Así como el frigorífico. Gracias a él no tenemos que ir a la tienda con asiduidad y podemos tener alimentos frescos y variados en nuestra casa.

Y la cocina de gas y eléctrica. Gracias a ellas podemos encenderla con un solo gesto, en el acto, para calentar o hacer los alimentos. (Y no tenemos que andar atizando con leña o carbón todo el rato)

Todos los electrodomésticos han venido a facilitarnos la vida. Con ello nos han dado toda clase de mejoras y sobre todo…TIEMPO.

Hace menos de dos semanas vi en un comercio, al lado de mi casa, un cartel donde decía: “Robot limpiador inteligente”.

Me acerqué y dije a la persona que lo representaba: “dime qué clase de robot es ese, porque tengo un robot de limpieza en casa y conozco otros en el mercado que, aunque se llaman robot…la que tengo que limpiar con ellos -soy yo-. Ellos solitos no hacen nada”.

Y me dijo el comercial: “Tras escuchar tus palabras, creo firmemente que este robot está hecho para ti”.

Pasaron unos días y me llamaron para venir a mi casa. Me presentaron al robot y me quedé con la boca abierta. Comprobé que, efectivamente, no hay que ir con él, ni decirle lo que ha de hacer, ni molestarse en decirle cuando ha de hacerlo. Él solito sale tras una programación y hace la limpieza diaria.

Le he comprado y hoy día puedo decir que estoy contenta.

Le he observado y os contaré su actividad diaria: Primero sale y hace un recorrido de las habitaciones. Va anotando cuantos lugares son, y lo sucia o limpia que está cada estancia. Luego empieza por una y se emplea a fondo. Si está más sucio el piso, se queda más rato y pasa en rotación. Si está más limpio, pasa por todo él pero no profundiza. Tarda alrededor de una hora en limpiar y cuando termina…se para y busca su base. A veces no la detecta en unos minutos, se mueve por aquí o por allá. Tiene una autonomía de unos minutos para buscarla (hay que ponerle la base inicialmente en un lugar estratégico para que la detecte, por ejemplo en un extremo del pasillo o en una habitación que pueda verse desde el extremo del pasillo). Cuando por fin la ve…se dirige a ella, se conecta y descarga todo el polvo y lo que ha recogido a un depósito superior, quedando el robot limpio para la próxima salida. El depósito superior soporta la suciedad de un piso como el mío -90 m2- alrededor de un mes sin ser vaciado.

Y todo ello sin mi intervención, es decir, haciendo lo que me dé la gana. Leer, irme a la playa, estudiar, o dormir. Por fin he conocido un robot que efectivamente, limpia solo y con autonomía.

Hace más cosas, pero eso podéis mirarlo si os interesa en este enlace

http://intross.com/

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